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Otsuka: un paseo retro por el Tokio más auténtico
En este artículo
- Resumen rápido
- El tranvía Sakura: la línea que no cerraron
- Sunmall Otsuka y sus croquetas
- Niku no Hayashi: croquetas recién fritas
- Sen’nari Monaka Honpo: monaka tradicional
- Santuario Tenso: los ginkgos que vieron la guerra
- Nakiryu: el ramen con estrella Michelin
- El puente Utsuemi-bashi
- Complejo Noren-gai: izakayas en casas antiguas
- El templo Gokokuji
- Cómo llegar a Otsuka
- Dónde alojarse
- Consejos finales
Otsuka es uno de esos barrios de Tokio que la mayoría de los viajeros descubren por accidente. Lo atraviesa el único tranvía histórico que sobrevive en la ciudad, tiene un carnicero que lleva décadas vendiendo las mejores croquetas de la zona y un restaurante de ramen que ganó una estrella Michelin en 2017. A todo eso se suma un templo budista del siglo XVII que sobrevivió intacto a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. No aparece en ninguna lista de imprescindibles y, precisamente por eso, merece una visita.
Resumen rápido
- El tranvía Sakura (Toden Arakawa) es el único tranvía histórico en funcionamiento de Tokio.
- Nakiryu es un restaurante de ramen con estrella Michelin desde 2017: tiene fila, pero no acepta reservas.
- El templo Gokokuji (1681) sobrevivió a los bombardeos de la IIGM y recibe pocos turistas.
- La zona comercial Sunmall Otsuka concentra restaurantes y tiendas con ambiente Showa.
- El complejo Noren-gai reúne once izakayas en casas históricas reconvertidas.
El tranvía Sakura: la línea que no cerraron
En los años sesenta y setenta, Tokio desmanteló sistemáticamente sus líneas de tranvía para hacer sitio al tráfico de coches. La Toden Arakawa Line, conocida popularmente como tranvía Sakura, sobrevivió porque su recorrido por las zonas residenciales del norte de la ciudad no podía sustituirse fácilmente por el metro.
El resultado es un viaje de doce kilómetros a través de barrios tranquilos, bien alejados del circuito turístico: treinta paradas y cincuenta minutos de trayecto desde Waseda hasta Minowabashi. El tramo que pasa por Otsuka ofrece vistas de la Skytree al fondo y de casas residenciales casi a la altura de los ventanales del vagón.
El tranvía lo siguen usando sobre todo los vecinos del barrio: madres con coches de bebé, ancianos que van al mercado, estudiantes. Es una de las experiencias más auténticas de la vida cotidiana tokiota que se pueden tener sin desviarse demasiado de los itinerarios habituales.
Precio: 1,06 USD el trayecto; no incluido en el JR Pass.
Sunmall Otsuka y sus croquetas
La zona comercial al sur de la estación de Otsuka tiene el ambiente ligeramente desgreñado y muy vivo de las shotengai del Tokio más auténtico. No es el tipo de calle comercial que aparece en las guías de lujo: es donde la gente del barrio compra, come y se encuentra.
Niku no Hayashi: croquetas recién fritas
El carnicero Hayashi lleva años siendo una referencia local por sus croquetas de patata y carne recién fritas. En Japón, la croqueta de carnicero (niku no korokke) es un aperitivo callejero de larguísima tradición: se compra de pie frente a la tienda, se come caliente y a menudo forma parte de la memoria infantil de muchos japoneses. Las de Hayashi tienen la temperatura y el crujido justos.
Precio: unos 0,75 USD - 0,94 USD por croqueta.
Sen’nari Monaka Honpo: monaka tradicional
Es una pastelería pequeña, gestionada por una pareja de edad avanzada, que elabora monaka (galletas de arroz rellenas de pasta de judía azuki) de forma artesanal. Ni el aspecto de la tienda ni la elaboración han cambiado en décadas. Es el tipo de establecimiento que desaparece cuando sus dueños se jubilan, así que cada visita es un pequeño privilegio.
Santuario Tenso: los ginkgos que vieron la guerra
Dentro de la zona comercial, el santuario Tenso ocupa un recinto pequeño dominado por dos ginkgos de seiscientos años que conservan las marcas de los incendios provocados por los bombardeos de 1945. Sobrevivieron porque son árboles extraordinariamente resistentes al fuego: su alto contenido en agua impide que ardan. En otoño, sus hojas amarillas crean uno de los rincones más fotogénicos del barrio.
El santuario ofrece goshuin (sellos caligrafiados para los cuadernos de peregrinos) y omikuji (papelitos de fortuna).
Nakiryu: el ramen con estrella Michelin
El restaurante Nakiryu, especializado en tantanmen (ramen de estilo sichuan con pasta de sésamo y especias), recibió su primera estrella Michelin en 2017 y la mantiene desde entonces. Su tantanmen es cremoso, con un nivel de picante moderado y un caldo profundo que lo diferencia de la mayoría de los ramen de la ciudad.
El acceso funciona con la máquina expendedora de tiques de la entrada, como en muchos restaurantes de ramen japoneses de calidad. Suele haber cola, especialmente en horas de comida y cena. La espera puede ir de cuarenta minutos a una hora, pero el local es pequeño y la rotación, rápida.
Precio: unos 6,24 USD - 8,12 USD por tazón; sin reservas.
El puente Utsuemi-bashi
Cruzando las vías de la línea Yamanote, este puente peatonal ofrece una de las vistas más características de Tokio: el constante ir y venir de trenes por la vía circular de la ciudad, con la Tokyo Skytree al fondo en los días claros. Es el tipo de lugar donde los fotógrafos locales van a buscar imágenes que no salen en las postales.
Complejo Noren-gai: izakayas en casas antiguas
Las once kominka (casas tradicionales japonesas) reconvertidas en izakayas y restaurantes del complejo Noren-gai de Otsuka crean uno de los ambientes de bares más originales del barrio. Cada local tiene su personalidad y su especialidad, del yakitori a la cocina de fusión, todos dentro de estructuras de madera con décadas de historia.
Cerca del complejo, la tienda Onigiri Bongo es una referencia de la capital para los amantes de los triángulos de arroz: más de cincuenta rellenos diferentes y una filosofía de elaboración artesanal que ha convertido algo aparentemente sencillo en una experiencia gastronómica notable.
El templo Gokokuji
Construido en 1681 por el quinto shogun Tokugawa Tsunayoshi en honor a su madre, Gokokuji es uno de los templos más importantes de Tokio. Su valor especial reside en que sobrevivió intacto a los dos grandes desastres del siglo XX: el terremoto de 1923 y los bombardeos de 1945.
Por eso sus estructuras principales, incluyendo la puerta Niomon del siglo XVIII y la sala de oración, son auténticas y no reconstrucciones. Para quien se interese por la arquitectura budista japonesa, ese detalle cambia por completo la experiencia.
El templo está al final de la calle comercial que sube desde la estación de metro de Gokokuji (línea Yurakucho). La propia calle, con sus tiendas de flores y sus cafés tranquilos, ya merece el paseo.
Cómo llegar a Otsuka
- JR Yamanote: estación de Otsuka, en el bucle circular de la línea.
- Tranvía Sakura (Toden Arakawa): parada Otsuka-Ekimae.
- Metro Marunouchi: estación de Shin-Otsuka.
Otsuka está entre Ikebukuro (dos paradas en la Yamanote) y Uguisudani, lo que permite combinarlo fácilmente con una visita al barrio de Yanesen o al parque de Ueno.
Dónde alojarse
- OMO5 Otsuka by Hoshino Resorts: el hotel que contribuyó a revitalizar el barrio desde su apertura en 2018; ofrece actividades de exploración del barrio para sus huéspedes.
- Super Hotel Tokyo Otsuka: opción económica y funcional.
- Hotel Bellclassic Tokyo: nivel medio, bien situado.
Consejos finales
Reserva el ramen de Nakiryu para un día entre semana al mediodía si quieres evitar la espera más larga. El paseo por Sunmall funciona mejor por la tarde, cuando los establecimientos están en plena actividad. Y el tranvía Sakura conviene tomarlo en dirección Waseda para terminar cerca del barrio universitario, donde hay cafeterías y librerías que merecen una exploración propia.