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Los primeros del Año Nuevo japonés: tradiciones
En este artículo
- Resumen rápido
- Hatsumode: la primera visita al santuario
- Hatsuhinode: el primer amanecer del año
- Hatsuyume: el primer sueño
- Kakizome: la primera caligrafía
- Waraizome: la primera sonrisa
- Hatsu-uri y las fukubukuro
- Hatsugama: la primera ceremonia del té
- Hatsudayori: la primera carta
- Hatsuyu: el primer baño
- Consejos finales
En Japón, el Año Nuevo no es solo una fecha en el calendario: es el momento de mayor importancia cultural del año, un período de reinicio simbólico en el que cada “primera vez” tiene un significado propio. El primer amanecer, la primera visita al santuario, el primer sueño, la primera caligrafía… Cada uno de estos actos, agrupados bajo el nombre de hatsu, representa un comienzo limpio y marca el tono de los meses que vienen.
Resumen rápido
- Las tradiciones del Año Nuevo japonés se concentran del 31 de diciembre al 3-7 de enero.
- El hatsumode (primera visita al santuario) es la tradición más practicada, con millones de participantes.
- El hatsuhinode (primer amanecer) se puede ver desde puntos panorámicos de cualquier ciudad.
- Las fukubukuro (bolsas de la suerte) se venden el 1 de enero en tiendas de ropa y de electrónica.
- El hatsuyume (primer sueño del año) tiene su propio sistema de interpretación de buenos augurios.
Hatsumode: la primera visita al santuario
La hatsumode es la primera visita a un templo budista o santuario sintoísta durante los primeros días del año. La inmensa mayoría de los japoneses la hace entre el 1 y el 3 de enero, aunque el período puede extenderse hasta el 7.
El objetivo de la visita es múltiple: agradecer el año pasado, hacer peticiones para el nuevo, dejar las tablillas ema con los deseos escritos, obtener un omamori (amuleto) nuevo y tirar o quemar el del año anterior. Los grandes santuarios, como el Meiji Jingu de Tokio, el Naritasan Shinshoji de Chiba o el Sumiyoshi Taisha de Osaka, reciben millones de visitantes durante los primeros tres días del año.
Para evitar las colas, los santuarios locales más pequeños son una alternativa excelente: el ambiente es más íntimo y la experiencia, más tranquila, aunque tenga menos glamour.
Hatsuhinode: el primer amanecer del año
El primer amanecer del año, llamado hatsuhinode, tiene una importancia simbólica especial en Japón. La tradición de salir a ver el sol del 1 de enero procede de la conexión del sintoísmo con el sol y la diosa Amaterasu.
Los lugares más populares para el hatsuhinode en Tokio son el mirador del Edificio Metropolitano de Tokio en Shinjuku (gratuito), el monte Takao, el parque Ueno o cualquier punto elevado con vista al horizonte oriental. En Kioto, el Fushimi Inari y las montañas al este de la ciudad son puntos tradicionales.
El cielo al amanecer del 1 de enero no se distingue del de cualquier otro día, pero el significado compartido de estar viéndolo a la vez que millones de personas en todo el país le da una dimensión completamente diferente.
Hatsuyume: el primer sueño
La tradición del hatsuyume (primer sueño del año) sostiene que el contenido de ese sueño predice la fortuna del año que comienza. Los mejores augurios, por orden de importancia, son soñar con el monte Fuji, con un halcón y con una berenjena. Esta jerarquía de la suerte, en apariencia caprichosa, tiene sus raíces en asociaciones simbólicas del período Edo.
Si el primer sueño de la noche del 1 al 2 de enero trae malos presagios, la tradición recomienda colocar esa noche bajo la almohada una imagen de los Siete Dioses de la Fortuna en su barco (takarabune) para atraer mejores sueños. La imagen también puede arrojarse al río a la mañana siguiente para alejar los augurios negativos.
Kakizome: la primera caligrafía
El 2 de enero es el día tradicional para hacer el kakizome, la primera escritura del año. Con pincel y tinta, se escriben palabras de buen augurio o poemas breves que expresan las aspiraciones para el nuevo año.
En las escuelas japonesas, el kakizome es una actividad habitual de los primeros días de vuelta a clase en enero. Los papeles con la caligrafía del año se queman el 14 de enero en una hoguera ceremonial llamada dondo-yaki o sagichouda, en el patio de los santuarios locales.
Waraizome: la primera sonrisa
Menos conocido que las demás tradiciones, el waraizome (primera risa o sonrisa del año) sostiene que comenzar el año con alegría y risa atrae prosperidad. La expresión “la risa trae suerte” (warai wa fuku wo yobu) está muy arraigada en la cultura japonesa.
Algunos locales de entretenimiento, clubes de comedia y eventos de teatro organizan funciones especiales para el waraizome.
Hatsu-uri y las fukubukuro
El 1 de enero marca también el inicio de las primeras ventas del año (hatsu-uri). La tradición comercial más popular son las fukubukuro, las “bolsas de la fortuna”: bolsas selladas que contienen mercancía por un valor superior al precio que se paga por ellas.
Las tiendas de ropa, las de electrónica y los grandes almacenes ofrecen sus versiones. Las bolsas de marcas de ropa son especialmente buscadas: suelen contener varias prendas de la colección anterior a un precio conjunto muy inferior al de la compra individual. El elemento de sorpresa forma parte del juego.
Las colas para comprar las fukubukuro de marcas populares como Uniqlo, Apple o Nintendo pueden empezar a formarse ya el 31 de diciembre.
Hatsugama: la primera ceremonia del té
La primera ceremonia del té del año, llamada hatsugama, es un evento formal que suele celebrarse el segundo fin de semana de enero en escuelas de té, templos y salones de ceremonias. La etiqueta es más rigurosa que en las ceremonias informales: se usa la mejor vajilla, los dulces son especialmente elaborados y los participantes visten de forma formal.
En Kioto, varios establecimientos del barrio de Gion organizan hatsugama abiertos a visitantes con reserva previa.
Hatsudayori: la primera carta
En el sistema postal japonés, el hatsudayori (primer envío del año) es la carta de Año Nuevo, llamada nengajo. Es una tarjeta postal normalizada que, si se envía dentro de los plazos establecidos, llega sin falta el 1 de enero, algo que los correos japoneses garantizan con una precisión notable.
Los nengajo llevan un diseño con el animal del año del horóscopo chino, saludos formales o informales según el grado de relación con el destinatario y, a veces, un número de lotería con pequeños premios.
Hatsuyu: el primer baño
En muchos ryokan y hoteles de onsen, el primer baño del año tiene su propio ritual. Los establecimientos preparan el agua con elementos especiales de temporada: naranjas yuzu, hierbas de purificación o sales minerales específicas. El hatsuyu, tomado el 1 de enero, se considera una forma de purificar el cuerpo para el año que comienza.
Consejos finales
Si tu viaje coincide con el período de Año Nuevo (del 28 de diciembre al 7 de enero, aproximadamente), planifica con antelación: muchos restaurantes y tiendas cierran los primeros días de enero, los trenes van muy llenos y los precios de alojamiento suben de forma considerable.
Aun así, vivir el Año Nuevo japonés desde dentro es una de las experiencias culturalmente más completas que se pueden tener en el país. Encadenar el primer amanecer, la primera visita al santuario y una bolsa de la fortuna deja un recuerdo difícil de igualar.