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Región Kansai: Kioto, Osaka, Nara, Kobe y más para viajeros
En este artículo
- Resumen rápido
- Kioto: la ciudad donde el tiempo se detuvo (y no se detuvo)
- Osaka: comer hasta arruinarse
- Nara: los ciervos sagrados y el Gran Buda
- Kobe: wagyu, Chinatown y el puerto cosmopolita
- Himeji: el castillo que lo sobrevivió todo
- La prefectura de Shiga: el lago Biwa
- Mie y el santuario de Ise
- Wakayama: Koyasan y el Kumano Kodo
- La gastronomía del Kansai
- Transporte y pases
- Consejos finales
Si hay una región del mundo donde la densidad de monumentos, la calidad gastronómica y la accesibilidad turística se combinan en un grado excepcional, esa región es el Kansai. Las dos antiguas capitales del país (Nara y Kioto), la ciudad más extrovertida y gastronómica del archipiélago (Osaka), el puerto más cosmopolita del Japón moderno (Kobe), el castillo más hermoso del país (Himeji) y las rutas de peregrinación más sagradas (Kumano Kodo, Koyasan, Ise) están todas aquí, en una región de siete prefecturas que cabe entera en un radio de cien kilómetros.
Para un primer viaje a Japón, el Kansai es el destino natural. Para una décima visita, sigue ofreciendo nuevos descubrimientos.
Resumen rápido
- El Kansai tiene siete prefecturas: Osaka, Kioto, Hyogo, Nara, Shiga, Mie y Wakayama
- El Kansai International Airport (KIX) es el segundo aeropuerto internacional del país tras Narita
- El Kansai Area Pass JR (de 1 a 5 días) cubre todos los trenes JR dentro de la región
- Kioto y Osaka están a 15-30 minutos en tren; Nara, a 35-45; Kobe, a 30-50; Himeji, a 1 hora
- Los JR Pass nacionales también son válidos en toda la red de la región
Kioto: la ciudad donde el tiempo se detuvo (y no se detuvo)
Kioto fue capital imperial de Japón durante más de mil años, hasta que la Restauración Meiji trasladó la capitalidad a Tokio en 1869. El resultado de ese largo reinado es una concentración de patrimonio histórico sin equivalente en el país: 17 Patrimonios de la Humanidad, más de 1.600 templos budistas, más de 400 santuarios sintoístas y los mejores jardines de Japón.
Entre los imprescindibles están el santuario de Fushimi Inari y sus miles de torii rojos, el templo de oro Kinkakuji, el bosque de bambú de Arashiyama, los callejones de Gion con sus machiya (y la posibilidad de ver a una maiko al amanecer) y el templo Kiyomizudera, con su balcón sobre el valle.
Pero Kioto tiene también barrios enteros que la mayoría de los viajeros no llega a ver: el norte montañoso de Kurama y Kibune, el distrito de Fushimi con sus bodegas de sake, el barrio histórico de Nishiki y el complejo de templos de Daitokuji.
La ciudad funciona de noche de una manera muy distinta a la del día. El barrio de Pontocho al oscurecer, con sus izakayas y los destellos de la tela de los kimonos en las callejuelas, es una experiencia opuesta a la de las multitudes diurnas de Arashiyama.
Osaka: comer hasta arruinarse
Osaka es la contraparte popular, bulliciosa y descaradamente gastronómica de la refinada Kioto. El concepto de kuidaore (comer hasta arruinarse) resume la filosofía local. Dotonbori es el epicentro: los puestos de takoyaki, okonomiyaki y kushikatsu funcionan hasta la madrugada, el Castillo se visita de día y la vida nocturna de Namba y Umeda tiene una energía que no encuentra equivalente en el resto del Kansai.
El barrio de Shinsekai, retro y ligeramente decadente, y el parque de Minoo, con su cascada y sus hojas de arce en tempura, son dos visitas que contrastan con el Osaka de las grandes avenidas.
Nara: los ciervos sagrados y el Gran Buda
Nara fue capital de Japón antes que Kioto (710-794) y conserva monumentos del período Nara de una calidad excepcional. Sus visitas principales son el Daibutsuden, con el Gran Buda de bronce del Todaiji; el santuario Kasuga Taisha, con sus miles de faroles de piedra; y el parque con 1.200 ciervos sagrados. A 35 minutos de Kioto y 45 de Osaka, es la excursión de un día más popular del Kansai.
El barrio histórico de Naramachi, con sus machiya de comerciantes del período Edo reconvertidas en cafeterías y tiendas de artesanía, muestra la cara más tranquila y menos turística de Nara.
Kobe: wagyu, Chinatown y el puerto cosmopolita
El puerto de Kobe, abierto al comercio internacional en 1868, dio lugar a una ciudad de carácter único: el barrio de Kitano con sus mansiones de estilo occidental (ijinkan), el barrio chino de Nankinmachi, el parque Meriken con el memorial del terremoto de 1995 y las montañas que caen directamente sobre el mar. La carne de Kobe es el souvenir gastronómico más apreciado del Kansai, y los precios en la propia ciudad de Kobe son inferiores a los de Tokio u Osaka.
Himeji: el castillo que lo sobrevivió todo
El castillo de Himeji (Himeji-jo) es el más bello, mejor conservado y más visitado de Japón. Sus muros blancos le valieron el apodo de “la garza blanca”; sobrevivió al bombardeo de la Segunda Guerra Mundial por casualidad (o por la niebla, según la tradición local) y fue el primer Patrimonio de la Humanidad de Japón, en 1993. A una hora de Osaka en shinkansen, es una excursión de medio día que vale mucho más.
La prefectura de Shiga: el lago Biwa
La prefectura de Shiga, en el corazón de la región, es básicamente el lago Biwa más los territorios que lo rodean. El Biwa es el lago más grande de Japón (675 km²) y el más antiguo (unos 4 millones de años), con una biodiversidad lacustre única que incluye especies endémicas. Los castillos de Hikone y Nagahama, en sus orillas, son dos de los más fotogénicos del Kansai.
La cocina de Shiga gira alrededor del lago: el funazushi (sushi fermentado de carpa nigorobuna, el más antiguo del país), la ternera Omi (considerada la más antigua de las tres grandes variedades de wagyu japonés, junto con Kobe y Matsusaka) y el nabeyaki udon de lago.
Mie y el santuario de Ise
La prefectura de Mie alberga el Gran Santuario de Ise (Ise Jingu), el más sagrado de todo el sintoísmo y residencia de la diosa solar Amaterasu. El recinto interior (naiku) y el exterior (geku) están comunicados por un camino de cedros milenarios. El santuario se reconstruye por completo cada 20 años en el terreno adyacente para preservar la tradición de la madera nueva: la última reconstrucción fue en 2013 y la próxima será en 2033.
La ternera Matsusaka, producida en la prefectura de Mie, compite con Kobe y Omi por el título de mejor carne de Japón; tiene un marmoleo aún más intenso que el de la de Kobe y sus seguidores la consideran insuperable.
Wakayama: Koyasan y el Kumano Kodo
La prefectura de Wakayama tiene dos destinos de peregrinación únicos:
Koyasan (Monte Koya): el principal centro del budismo esotérico japonés (shingon), fundado por el monje Kukai en el siglo IX en la cima de una montaña a 900 metros de altitud. Las 117 capillas y templos del complejo, el cementerio Okunoin con sus 200.000 tumbas bajo los cedros milenarios y la posibilidad de pasar la noche en un shukubo (alojamiento en monasterio) son experiencias de una profundidad espiritual difícil de encontrar en ningún otro lugar del mundo.
Kumano Kodo: las rutas de peregrinación de la península de Kii, Patrimonio de la Humanidad, conectan los tres grandes santuarios de Kumano (Hongu, Hayatama y Nachi) por senderos con más de 1.000 años de antigüedad. La ruta Nakahechi, de cuatro días, es la más popular y accesible; la Kohechi, que parte de Koyasan, es la más exigente.
La gastronomía del Kansai
Cada prefectura tiene su identidad culinaria:
- Kioto: kaiseki, yudofu, kyo-tsukemono, matcha de Uji
- Osaka: takoyaki, okonomiyaki, kushikatsu, butaman
- Hyogo/Kobe: Kobe beef, misodare gyoza, akashiyaki
- Nara: kakinoha sushi, miwa somen, narazuke
- Mie: Matsusaka beef, Ise ebi (langosta), akafuku mochi
- Shiga: Omi beef, funazushi fermentado, kamo nabe
- Wakayama: atún fresco de Katsuura, meharizushi, umeboshi
Transporte y pases
El Kansai está muy bien conectado por tren. Las líneas JR son las más utilizadas por los turistas (y están cubiertas por el JR Pass); las líneas privadas (Hankyu, Hanshin, Keihan, Kintetsu, Nankai) resultan muchas veces más económicas y directas para trayectos específicos.
- Kansai Area Pass (JR, 1-5 días): cubre los trenes JR de la región, incluido el expreso Haruka al aeropuerto KIX.
- Kansai Wide Area Pass (JR, 5 días): añade el Kinosaki Onsen, la ruta de Ise y el tramo Osaka-Hiroshima.
- IC Cards (Icoca, Suica): la forma más cómoda para los trayectos cortos en todas las líneas de la región.
Consejos finales
El Kansai es ideal tanto para el primer viaje a Japón como para los viajeros que regresan. Cinco días son el mínimo para Kioto y Osaka con excursiones a Nara y Kobe; una semana permite añadir Himeji y Koyasan; diez días dan margen para explorar la ruta de peregrinación del Kumano Kodo.
La temporada más visitada es el otoño (noviembre), por el momiji: los jardines y templos de Kioto en pleno follaje son una experiencia visual única, aunque los precios de los hoteles y las multitudes alcanzan su máximo. La primavera de los cerezos (finales de marzo y principios de abril) tiene un nivel de concurrencia similar. Para quienes prefieren el silencio, el invierno de enero y febrero ofrece sus propias recompensas: el frío, la luz baja y la ausencia de turismo masivo.