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Omoide Yokocho: el callejón del yakitori en Shinjuku
En este artículo
Su nombre oficial es Omoide Yokocho (思い出横丁), que significa “callejón de los recuerdos”. El nombre popular histórico, Piss Alley, recuerda la realidad de la posguerra: un mercado negro instalado a partir de 1946 en torno a la estación de Shinjuku, en una época en la que las instalaciones sanitarias eran inexistentes y los vendedores cocinaban lo que podían con lo que tenían. Hoy es una de las experiencias gastronómicas más fotogénicas y auténticas de Tokio: unos 70 bares y restaurantes en un pasaje de edificios de dos plantas donde el humo del carbón impregna la ropa, las linternas rojas iluminan los rostros y los vasos de cerveza y shochu se vacían y se rellenan sin pausa.
Resumen rápido
- Unos 70 locales en un pasaje junto a la salida oeste de la estación de Shinjuku.
- Especialidad: yakitori (brochetas de pollo a la brasa) y casquería (motsu).
- Precios: brochetas entre 100 y 1,87 USD; el grueso del gasto son las bebidas.
- La mayoría abre a partir de las 17:00 y cierra de madrugada; muchos cierran los domingos.
- Pago preferentemente en efectivo.
- Capacidad típica por local: entre 6 y 10 personas.
Historia del callejón
Tras la Segunda Guerra Mundial, la zona en torno a la estación de Shinjuku acogió mercados negros donde se vendía de todo. En lo que hoy es Omoide Yokocho, los vendedores empezaron a servir brochetas de despojos de pollo y cerdo procedentes de los campamentos de las tropas de ocupación aliadas, que se reservaban para sí los cortes nobles de las reses. Aquello popularizó el yakitori como comida de posguerra.
Hacia 1959 había cerca de 300 puestos en la zona. La construcción del metro obligó a la mayoría a trasladarse, y el grupo más compacto que sobrevivió se convirtió en el Omoide Yokocho actual. Un incendio en 1999 destruyó parte del callejón, que fue reconstruido manteniendo la estética de los años 50.
Qué pedir
Las brochetas de yakitori vienen en dos versiones: con salsa dulce de soja (tare) o con sal (shio). Si no tienes preferencia, pide al encargado su recomendación (osusume): en los locales pequeños suelen llevar un control minucioso de la parrilla y saben qué pieza está en su mejor punto. Las partes más características son el muslo (momo), el corazón (hatsu), el hígado (kimo), la piel (kawa) y la molleja (sunagimo).
Si quieres ir más allá del pollo, el pork yakitori (yakiton) es otra especialidad del pasaje.
En invierno, muchos locales sirven oden: un estofado de ingredientes variados (tofu, daikon, konjac, huevo cocido) en caldo de dashi. Es la comida de invierno por excelencia de los bares de posguerra.
Locales recomendados
Hinadori. Uno de los pocos locales con menú en inglés, lo que lo hace más accesible para quienes no leen japonés. Buena calidad de pollo y ambiente típico del pasaje.
Kabuto. Especializado en anguila (unagi) en brocheta, una propuesta distinta al yakitori estándar. Íntimo y con carácter propio.
Kameya. Soba en lugar de brochetas, para quien prefiere los fideos al ambiente de asador.
Gifuya. Cocina china adaptada: gyoza (dumplings fritos), ramen y arroz frito. Una alternativa si el yakitori no es tu primera opción.
Nogataya. Yakiton (cerdo, no pollo). Un matiz pequeño, pero con una diferencia de sabor clara.
Kikuya. Histórico: se le atribuye la invención del chuhai, el cóctel de shochu (destilado de arroz o boniato) con agua con gas que hoy es una de las bebidas más populares de los bares japoneses.
Normas y etiqueta
En la mayoría de los bares del pasaje, al sentarte el encargado te pone delante una pequeña ración de comida como aperitivo (otooshi). No es opcional: se incluye automáticamente en la cuenta como servicio de mesa. Su precio suele oscilar entre 300 y 3,12 USD por persona.
El espacio es tan reducido que las maletas o mochilas grandes son incompatibles con la visita. Conviene dejarlas en el hotel antes de ir.
Cómo llegar
La salida oeste de la estación de Shinjuku (JR) da directamente al callejón: avanza hacia el norte pasando el edificio Keio y gira a la derecha cuando aparezca el UNIQLO. El Omoide Yokocho queda a unos 2-3 minutos de la salida.
Eventos y festivales
A mediados de octubre se celebra el Omoyoko Aki Matsuri, el festival de otoño del callejón: los locales ofrecen especialidades y descuentos, y hay una rifa entre los clientes del día.
Consejos finales
- Los bares más pequeños (6 personas) pueden rechazar la entrada si están llenos; en ese caso, da una vuelta y regresa unos minutos después.
- Las opciones vegetarianas son prácticamente inexistentes: el callejón vive de la carne y el carbón.
- No hace falta comer en el mismo local toda la noche; puedes ir de bar en bar tomando una o dos brochetas en cada uno.
- Las bebidas son el grueso del gasto: cada copa (cerveza, shochu o sake) suele costar entre 500 y 5,00 USD. Las brochetas salen más baratas.
- La experiencia es mejor entre semana, cuando hay menos cola y los encargados disponen de más tiempo para explicar la carta.