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Kasuga Taisha en Nara: el santuario de las mil lámparas

El santuario Kasuga Taisha lleva en pie desde el año 768 y forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO junto al resto de monumentos históricos de Nara. Su rasgo más visible son las más de 2.000 lámparas de piedra que flanquean el camino de acceso y los más de 1.000 farolillos de bronce que cuelgan en los corredores interiores. Dos veces al año, durante los festivales del Mantoro, todos se encienden a la vez y el santuario se convierte en uno de los espectáculos nocturnos más extraordinarios de Japón.

Resumen rápido

  • Fundado en 768, Patrimonio de la Humanidad desde 1998
  • Más de 2.000 lámparas de piedra en el camino de acceso y 1.000 farolillos de bronce en el interior
  • Horario: 6:30-17:30 (marzo-octubre); 7:00-17:00 (noviembre-febrero)
  • Festival Mantoro: alrededor del 3 de febrero (Setsubun) y el 14-15 de agosto
  • Acceso en autobús: desde la estación JR de Nara, línea 77 hasta Kasuga Taisha Honden (19 min)

Historia y fundación

El santuario se fundó en 768, apenas 58 años después de que Nara se convirtiera en la primera capital fija de Japón. Su función original era servir de santuario protector de la familia Fujiwara, el clan que durante siglos monopolizó el poder político y la administración imperial del país.

La tradición del santuario dictaba que los edificios principales debían reconstruirse por completo cada 20 años, en el mismo estilo y con los mismos materiales que los originales, para preservar la pureza arquitectónica. Esta práctica, compartida con el gran santuario de Ise, se mantiene hasta hoy, aunque con menor frecuencia.

El 60 por ciento de los farolillos de bronce del período pre-Muromachi que se conservan en Japón están en Kasuga Taisha. Que tantos hayan sobrevivido, cuando los de otros santuarios se perdieron o se fundieron durante siglos de conflictos, hace de esta colección un documento histórico único.

El camino de acceso y las lámparas de piedra

El acceso al santuario arranca en la primera puerta torii (Ichi no Torii), de 6,75 metros de altura, una de las tres puertas torii de madera más grandes de Japón. Desde ahí, el camino serpentea bajo los árboles del bosque sagrado del parque de Nara durante varios cientos de metros, flanqueado a ambos lados por las lámparas de piedra.

A lo largo del recorrido crecen cedros y cipreses de varios siglos: el más antiguo de los cedros mide 8,7 metros de circunferencia y 25 metros de altura, y ronda los 1.000 años de edad. El pino negro de la entrada, mencionado en los registros históricos del santuario, tiene una historia especial: se utilizó durante generaciones en la ceremonia Yoga no Matsu.

Los corredores y los farolillos de bronce

Los corredores cubiertos que rodean el recinto principal son el corazón visual del santuario. Los farolillos de bronce cuelgan del techo en filas apretadas y, aunque la mayor parte del año permanecen apagados, su sola presencia en masa ya impresiona.

Cada una de las cuatro secciones del corredor tiene su carácter: el corredor sur alberga las tiendas de amuletos y artículos de caligrafía; el corredor este, de unos 37 metros, concentra la mayor parte de los farolillos de bronce; y el corredor oeste, de 57 metros, tiene tres puertas de acceso.

El festival Mantoro: miles de luces encendidas

El Mantoro es el momento más especial para visitar Kasuga Taisha. Dos veces al año, las 3.000 lámparas del santuario (de piedra y de bronce) se encienden a la vez:

Setsubun Mantoro: alrededor del 3 de febrero, de 19:00 a 21:00 Chugen Mantoro: los días 14 y 15 de agosto, de 19:00 a 21:00

El 14 de agosto hay una actuación de danza y el 15, música tradicional. Las colas para entrar son largas en estos días y el acceso se controla por franjas horarias, así que llegar antes de las 18:30 es muy recomendable.

La sala Fujinaminoya, accesible durante todo el año, recrea el ambiente del Mantoro con un número reducido de farolillos iluminados. Para quienes no puedan ir en las fechas del festival, es una aproximación válida a lo que se siente.

Qué más ver en el recinto

  • El cedro milenario, cerca de la entrada norte, es el árbol más venerado del recinto. Su tamaño impresiona y está rodeado de ofrendas.
  • El jardín del manzano alberga un manzano de 800 años donado por el Emperador Takakura, además de otros árboles históricos.
  • El río Mitarai, que bordea el recinto, es el lugar tradicional de purificación y ofrenda; tiene un ambiente tranquilo y apartado del movimiento del santuario.

Cómo llegar

Desde la estación JR de Nara: autobús 77 hasta Kasuga Taisha Honden, 19 minutos. Desde la estación Kintetsu de Nara: también el autobús 77, en 13 minutos. Desde la parada de autobús quedan cuatro minutos a pie hasta la entrada del santuario.

La alternativa más agradable es ir caminando desde el centro de Nara a través del parque: 25-30 minutos a pie pasando por el Todaiji y por el parque donde viven los ciervos.

Consejos finales

Combina la visita al santuario con el resto del parque de Nara: el Gran Buda del Todaiji y el propio parque con los ciervos sagrados quedan a distancia caminable. Dedicar un día completo a Nara permite verlo todo con calma.

Si vas para el Mantoro, reserva con antelación el transporte de vuelta a Kioto u Osaka: los trenes de la noche pueden llenarse, y volver con plaza asegurada evita el estrés de buscar asiento después de unas horas de expectación y emoción.

Destinos Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura