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Kumamoto
Kumamoto es una ciudad agradable y relajada del centro de Kyushu, conocida sobre todo por su castillo, uno de los tres grandes de Japón. Es la tercera ciudad más grande de la isla y, además, la puerta de entrada al monte Aso, uno de los mayores volcanes activos del mundo.
Tiene un punto entrañable: aquí nació Kumamon, ese oso negro de mofletes rojos que se ha hecho famoso en todo el mundo. Lo verás por todas partes y hasta tiene su propia «oficina» en el centro. Una ciudad cómoda, simpática y con buena comida.
Su orgullo: el castillo de Kumamoto
El castillo de Kumamoto (Kumamoto-jo) es enorme y negro, famoso por sus muros de piedra curvados, diseñados para que nadie pudiera trepar. Es uno de los tres castillos más impresionantes del país. En los terremotos de 2016 sufrió daños graves y se ha ido reconstruyendo: la torre principal reabrió en 2021 y ya se visita.
Lo levantó Kato Kiyomasa entre 1601 y 1607. Kato fue uno de los generales más hábiles del período Sengoku y aplicó al diseño de la fortaleza los mismos principios que usaba en la guerra: muros curvados de inclinación variable que dificultan la escalada, torres de flanqueo en cada esquina y un sistema de aprovisionamiento autónomo para resistir largos asedios. Por el color negro de sus fachadas se le conoce popularmente como «el castillo del cuervo».
La reconstrucción sigue en algunas zonas (muros y torretas), así que parte del recinto aún tiene obras. Aun así, la torre principal está abierta y hay una pasarela elevada pensada para verlo todo sin molestar a los trabajos.
Un terremoto y una reconstrucción ejemplar
El 14 y el 16 de abril de 2016, dos terremotos de magnitud 6,5 y 7,3 sacudieron la prefectura de Kumamoto. El castillo quedó muy dañado: la torre principal sufrió daños graves, varios torreones periféricos se derrumbaron y muchos muros de piedra se desmoronaron. La ciudad puso en marcha un ambicioso plan de reconstrucción de 20 años con un principio de autenticidad: los artesanos restauran muros, torres y techos con técnicas y materiales originales del período Edo, guiados por registros históricos y por las piezas que sobrevivieron.
El resultado es que la propia reconstrucción se ha convertido en parte de la visita: puedes seguir el avance de los trabajos y ver cómo se recupera el conjunto. Horario: 9:00–17:00. La entrada (5,00 USD) incluye la torre principal y el parque.
Los cerezos de primavera
El recinto del castillo tiene más de 800 cerezos que florecen a principios de abril. Antes del terremoto, el hanami del castillo era de los más concurridos de Kyushu; la apertura parcial del recinto permite disfrutar de los cerezos incluso durante la reconstrucción.
Un jardín de postal: Suizenji
El jardín Suizenji (Suizenji Jojuen) es uno de los ejemplos más célebres de jardín de estilo paisajístico (kaiyushiki teien) de Japón. Lo creó en 1636 el señor Hosokawa Tadatoshi como jardín de retiro de la familia gobernante de Kumamoto. Su rasgo más singular es que reproduce en miniatura las 53 estaciones del Tokaido, la ruta que unía Edo con Kioto: el montículo que domina el centro imita al monte Fuji y los distintos estanques y montecillos corresponden a puntos de la ruta histórica.
El efecto es sutil y se aprecia mejor conociendo la ruta, pero incluso sin ese contexto el jardín tiene una belleza serena y equilibrada en torno a un estanque de agua cristalina. En un extremo hay un santuario Inari con una hilera de torii rojos que contrasta con el verde. Horario: 7:30–18:00 (hasta las 17:00 de octubre a febrero). Entrada: 3,12 USD.
Qué comer en Kumamoto
La especialidad más identificada con Kumamoto es el basashi: carne de caballo cruda servida en láminas finas, como un carpaccio, con jengibre y cebollino y salsa de soja. Es más suave que la ternera y con menos grasa de lo que su nombre sugiere. También es especialidad de Nagano, pero la de Kumamoto tiene reputación propia; los restaurantes especializados se concentran en el barrio de Shimotori y en Sakuranobaba Josaien, junto al castillo.
Otros dos imprescindibles: el ramen de Kumamoto, de caldo tonkotsu (hueso de cerdo) con algo de pollo para suavizarlo y un toque de ajo frito y aceite de ajo negro que lo diferencia del de Fukuoka; y el karashi renkon, raíz de loto cuyos agujeros se rellenan de mostaza japonesa antes de freírla, crujiente por fuera y picante por dentro (se encuentra hasta en los konbini y mercados de la ciudad).
¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)
El castillo de Kumamoto cuesta 5,00 USD. El jardín Suizenji, 3,12 USD. Los tranvías, 1,25 USD por viaje, con un abono de día barato (3,12 USD). Comer ramen o probar el basashi, 9,37 USD – 17,48 USD. Es una ciudad asequible.
¿Cuándo ir?
Todo el año; clima suave de Kyushu. Primavera (cerezos en el castillo, espectaculares) y otoño son lo mejor. El verano es caluroso y húmedo. Encaja muy bien en una ruta por Kyushu junto a Fukuoka, Aso o Kagoshima.
Qué ver
Castillo, jardín y un oso famoso. La etiqueta es la zona.
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Castillo de Kumamoto
CentroUno de los tres grandes castillos de Japón: negro («el castillo del cuervo»), imponente y con muros curvos antitrepa. Lo construyó Kato Kiyomasa (1601–1607). Renacido tras los terremotos de 2016 (torre reabierta en 2021). Horario 9:00–17:00; entrada 5,00 USD, torre y parque incluidos.
- 2
Jardín Suizenji Jojuen
EsteJardín-paisaje (kaiyushiki teien) de 1636, obra de Hosokawa Tadatoshi: recrea en miniatura las 53 estaciones del Tokaido, con su pequeño «monte Fuji», un estanque cristalino y un santuario Inari de torii rojos. Horario 7:30–18:00 (hasta 17:00 oct–feb). 3,12 USD.
- 3
Sakura-no-baba Josaien
CentroA los pies del castillo, una calle ambientada con tiendas, restaurantes y especialidades locales. Uno de los mejores sitios para probar el basashi y comprar antes o después de la visita.
- 4
Barrio de Shimotori
CentroZona comercial donde se concentran los restaurantes especializados en carne de caballo (basashi). Buen plan gastronómico en pleno centro de la ciudad.
- 5
Plaza de Kumamon
CentroLa «oficina» del oso mascota de Kumamoto, con tienda y, a veces, apariciones del propio Kumamon. Una parada simpática, sobre todo con niños.
- 6
Santuario Kato
CentroDedicado a Kato Kiyomasa, el señor que construyó el castillo. Desde su recinto hay una de las mejores vistas de la torre. Gratis.
- 7
Mirador del ayuntamiento
CentroLa planta 14 del ayuntamiento tiene acceso gratuito y vistas sobre el castillo. Una alternativa interesante para quien no quiera pagar la entrada.
- 8
Monte Aso (excursión)
CercaníasUno de los mayores calderas volcánicas activas del mundo: praderas inmensas y un cráter humeante. Gran excursión natural desde Kumamoto, a ~1 h en autobús (según la actividad del volcán).
- 9
Kurokawa Onsen (excursión)
CercaníasUn pueblo termal con mucho encanto camino de Aso, de los más bonitos de Kyushu para un baño tradicional al aire libre.
- 10
Shimabara (excursión)
CercaníasAl otro lado de la bahía, a 50 min en ferry desde el puerto de Kumamoto. Una escapada fácil para combinar con la ciudad.
Cómo moverse
Kumamoto se mueve fácil en tranvía y el centro se anda bien; para Aso o Kurokawa necesitarás tren o autobús.
Tranvía y autobús Shiromegurin
Hay dos líneas de tranvía (la línea A, roja, y la línea B, azul) que cubren los puntos principales del centro histórico: conectan la estación con el centro, el castillo y la zona de Suizenji. Tarifa 1,25 USD por viaje (tarjeta IC) y un pase de día por 3,12 USD con viajes ilimitados. Muy cómodo para lo principal.
El autobús circular Shiromegurin une el castillo con el jardín Suizenji y otros puntos de interés. Sale cada 30 minutos entre las 9:00 y las 17:00, y el pase combinado Waku-Waku incluye además las entradas al castillo y al jardín.
Cómo llegar
- Desde Fukuoka (Hakata): shinkansen de Kyushu (Sakura o Tsubame) ~40 min, incluido en el JR Pass.
- Desde Kagoshima: shinkansen ~50 min.
- Desde Tokio: vuelo directo a Kumamoto (~1 h 40 min) o shinkansen vía Shin-Kobe y Hakata (~6 h 20 min).
- Desde Kioto/Osaka: shinkansen hasta Hakata y transbordo (~3 h 20 min en total).
Excursiones
- A Aso (volcán activo): ~1 h en autobús; comprueba el estado del cráter antes de ir.
- A Shimabara: 50 min en ferry desde el puerto de Kumamoto.
- A Yamaga y Kikuchi (onsen y templos): ~1 h en autobús.
El acceso al cráter del monte Aso se abre o cierra según la actividad volcánica y los gases. Mira siempre el estado del día antes de planear esa excursión.
Mejor época
Kumamoto tiene el clima templado de Kyushu y se visita bien casi siempre:
- Primavera (finales de marzo–abril): más de 800 cerezos florecen en el castillo a principios de abril; la mejor estampa del año.
- Verano (junio–agosto): caluroso y húmedo, con lluvias en junio.
- Otoño (octubre–noviembre): hojas rojas en el jardín Suizenji y clima agradable.
- Invierno (diciembre–febrero): suave; buena época para combinar con los onsen cercanos.
Encájala en una ruta por Kyushu: con el shinkansen, Fukuoka y Kagoshima quedan a menos de una hora.
Consejos
Lo práctico que agradecerás saber
- Cuenta con que el castillo aún tiene zonas en obras por los terremotos de 2016; la torre está abierta y la pasarela elevada da buenas vistas. La propia reconstrucción, con artesanos usando técnicas del período Edo, es un espectáculo en sí mismo.
- Atrévete con el basashi: es la especialidad local y más suave de lo que su nombre sugiere. Pídelo fresco en restaurantes especializados (Shimotori o Josaien), mejor que en izakaya genéricos.
- Muévete en tranvía con el pase de día (3,12 USD): conecta el castillo, el centro y Suizenji; o usa el autobús circular Shiromegurin con el pase combinado Waku-Waku, que incluye las entradas.
- ¿No quieres pagar la entrada al castillo? El mirador del ayuntamiento (planta 14) es gratis y tiene buenas vistas de la torre.
- Si quieres ver el cráter del monte Aso, comprueba antes el estado del volcán: a veces se cierra por gases.
- Si vas a combinar con Aso o Amakusa, alójate en el centro para evitar desplazamientos largos.
- Encájala en la ruta por Kyushu (Fukuoka–Kumamoto–Kagoshima); con el shinkansen, todo queda cerca.
Kumamoto es la cara amable de Kyushu: un castillo que ha resurgido con orgullo, un jardín de cuento, buena comida y un oso que te roba la sonrisa. Una parada que merece más atención de la que recibe.
