Matsumoto

Matsumoto es una ciudad tranquila de montaña, en los Alpes japoneses, famosa por tener uno de los castillos más bonitos y auténticos del país. Es la segunda ciudad de Nagano y un destino con mucho encanto y poco agobio, perfecto para respirar tras el ajetreo de Tokio o Kioto.

Además del castillo, tiene calles antiguas preciosas, un museo dedicado a Yayoi Kusama (la artista de los lunares, que nació aquí) y, sobre todo, es la puerta de entrada a la montaña: desde aquí se va a Kamikochi, uno de los valles más espectaculares de Japón. Con el castillo, Nakamachi, Nawate y alguna excursión, la ciudad justifica al menos un día y medio.

Su joya: el castillo del cuervo

El castillo de Matsumoto es uno de los doce castillos originales que sobreviven en Japón (los que no fueron destruidos ni reconstruidos en hormigón) y uno de los cinco con rango de Tesoro Nacional. Conserva su torre ORIGINAL de madera. Lo llaman «castillo del cuervo» por sus paredes lacadas en negro, pensadas para proteger la madera del frío; es el contraste perfecto del castillo de Himeji, la «garza blanca». Rodeado de un foso con un puente rojo y los Alpes al fondo, es de los más fotogénicos.

Su torre principal se levantó entre 1593 y 1594, tiene 30 metros y seis plantas que se suben por escaleras de madera muy empinadas, viendo las defensas y, desde lo alto, una vista de 360º de la ciudad y de los Alpes. Fue concebido como fortaleza de guerra (con troneras para arcos y aspilleras para arcabuces) al final del período Sengoku; ya en paz, en 1635, se le añadió la sala de la luna. A diferencia de tantos castillos de hormigón, este es de verdad.

Calles viejas, agua de montaña y arte

El centro conserva barrios antiguos como Nakamachi (almacenes kura de paredes blancas, hoy tiendas de artesanía, cafés y galerías) y la callecita Nawate junto al río Metoba, llena de motivos de rana. Por el casco histórico hay además varias fuentes públicas de agua de manantial de los Alpes: muchos locales llevan una botella para rellenarla gratis. Y el Museo de Arte de la ciudad celebra a Yayoi Kusama, su vecina más famosa, con sus icónicos lunares.

La puerta a los Alpes: Kamikochi

Si te gusta la naturaleza, Matsumoto es la base para visitar Kamikochi, un valle alpino de postal (ríos turquesa, puentes de madera y montañas nevadas) abierto de mediados de abril a mediados de noviembre. También se llega al valle de Kiso, donde las antiguas postas del camino Nakasendo (Narai, Tsumago, Magome) conservan su trazado de madera del siglo XVII.

¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)

El castillo de Matsumoto cuesta 8,12 USD (adultos; 400 los niños), con billete combinado más económico junto al Museo de la Ciudad. Pasear por Nakamachi y Nawate es gratis, igual que rellenar la botella en las fuentes. El Museo de Arte (Yayoi Kusama), 5,00 USD. La ciudad es asequible; el gasto sería la excursión a Kamikochi (autobús).

¿Cuándo ir?

Primavera (los cerezos yoshino del foso florecen hacia la segunda semana de abril, una imagen preciosa) y otoño (hojas rojas y Alpes nevados al fondo) son lo mejor. En invierno hace mucho frío (las noches pueden caer a -10 ºC) y nieva, pero el castillo nevado reflejado en el foso es espectacular. Para Kamikochi, recuerda que solo abre de mediados de abril a mediados de noviembre.

¿Cómo es Matsumoto?

💴 Asequible
4/5
🍵 Tranquilidad
4/5
⛩️ Cultura
5/5
🌿 Naturaleza
4/5
🍣 Gastronomía
3/5

Ubicación