Matsushima

Matsushima (松島, «isla de pinos») es un pueblo tranquilo de la costa de Tohoku, en la prefectura de Miyagi, frente a una bahía considerada desde hace siglos una de las «tres vistas más bellas de Japón» (Nihon Sankei). El trío de paisajes lo designó en el siglo XVII el monje Hayashi Gaho, y completan la lista Amanohashidate (Kioto) y Miyajima (Hiroshima). El motivo de la fama: unos 260 islotes de distintos tamaños, cubiertos de pinos negros, que emergen del agua como esculturas naturales y forman un paisaje sereno y precioso.

Está muy cerca de Sendai, así que es una excursión de medio día o un día perfecta. El plan: dar un paseo en barco entre los islotes, visitar un par de templos con encanto y darse un homenaje de ostras, por las que la bahía es famosa. Un paisaje que ha inspirado a poetas, pintores y viajeros durante cuatro siglos.

La bahía y el paseo en barco

La mejor forma de disfrutar la bahía es desde el agua: hay cruceros turísticos que dan una vuelta entre los islotes de pinos, muchos con formas curiosas y nombres propios. Dura 45–50 min y cuesta 9,37 USD. Las compañías Matsushima Kisen y Marubun tienen salidas cada 30–60 min según la temporada, y existe opción de primera clase con tatami y vistas preferentes. Los barcos pasan muy cerca de los islotes, lo que permite ver la base rocosa, los pinos modelados por el viento y los cormoranes que descansan en las piedras. También hay miradores en tierra para ver el conjunto desde alto.

Consejo: toma el crucero al llegar, antes de visitar los templos. La perspectiva desde el agua ayuda a entender cómo se distribuye la bahía.

Templos y puentes rojos

En tierra, el gran tesoro es Zuiganji (瑞巌寺), el templo zen más importante del norte. Fundado en el siglo IX como templo de la secta Tendai, fue reconstruido a principios del siglo XVII por Date Masamune, el famoso «tuerto» del clan Date que gobernó el dominio de Sendai. Masamune trajo artesanos de Kioto y de la región de Kii (Wakayama), lo que explica el refinamiento de la talla de madera y los paneles de papel dorado del interior, con pinturas de la escuela Kanō. El camino de acceso, flanqueado por cedros centenarios y con cuevas de meditación excavadas en la roca, es de los más atmosféricos de Tohoku.

Justo al lado está el Entsuin (円通院), un templo menor construido también a comienzos del siglo XVII como mausoleo del nieto adolescente de Date Masamune. Su joya es el jardín de musgo y rocas de época Edo, especialmente hermoso en otoño, cuando los arces enmarcados por linternas de piedra parecen una pintura de tinta. Tiene un café donde tomar matcha con wagashi mirando el jardín.

El Godaido, un pequeño pabellón sobre un islote unido por puentes rojos, es el símbolo de Matsushima. Cerca, el islote Fukuura se cruza por un largo puente rojo y es el punto más fotogénico desde el barco.

Las ostras

Matsushima es uno de los principales centros de cultivo de ostras de Japón. Las ostras de la bahía (Miyagi kaki) son grandes, carnosas y de sabor limpio y yodado, fruto del agua fría del Pacífico norte. Los restaurantes del frente marítimo las sirven a la plancha (kaki no tsuboyaki), fritas en tempura (kaki furai), en sopa de miso o crudas. La unidad a la plancha ronda los 1,25 USD2,50 USD y una bandeja de seis, 6,24 USD9,37 USD. La mejor temporada va de octubre a marzo; en verano hay ostras, pero más pequeñas. Un manjar que combina perfecto con las vistas de la bahía.

¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)

El crucero por la bahía, 9,37 USD. El templo Zuiganji, 4,37 USD. El Entsuin, 3,12 USD. El pabellón Godaido y los miradores son gratis o casi. Un menú de ostras, 13,74 USD23,10 USD. Una excursión muy asequible desde Sendai.

¿Cuándo ir?

Todo el año. El invierno es temporada de ostras (las mejores). Primavera y otoño tienen el mejor clima para el paseo en barco. Hay quien dice que Matsushima es especialmente bonita con luna llena, una tradición que viene de antiguo. Para fotografiar la bahía, la mejor luz es a primera hora (antes de las 9:00) o al atardecer; la hora de más gente es entre las 11:00 y las 14:00.

El tsunami de 2011

El tsunami del 11 de marzo de 2011 golpeó toda la costa de Tohoku, pero Matsushima vivió una situación paradójica: los propios islotes que dan nombre a la bahía actuaron como barrera natural, frenaron la ola y redujeron el daño frente a otras localidades de Miyagi sin esa protección. El Zuiganji sufrió daños menores y el paseo marítimo se reconstruyó. Hoy la bahía está plenamente recuperada como destino turístico.

¿Cómo es Matsushima?

💴 Asequible
4/5
🍵 Tranquilidad
4/5
⛩️ Cultura
4/5
🌿 Naturaleza
5/5
🍣 Gastronomía
4/5

Ubicación