Miyazaki

Miyazaki es la cara más cálida y tropical de Japón, en el sureste de Kyushu, mirando directamente al Océano Pacífico. Palmeras en los bulevares, sol intenso, playas de buen oleaje para surfear y un ambiente relajado de costa que no tiene nada de la urgencia de Tokio ni de la densidad histórica de Kioto. Tanto que la llaman «el Hawaii japonés». Es un destino poco turístico (para extranjeros) y de los menos masificados del sur de Japón, perfecto si buscas naturaleza, mar y mitología lejos de las rutas típicas.

La ciudad en sí es tranquila, de tamaño medio, y se usa sobre todo como base para recorrer la espectacular costa de Nichinan, llena de rincones únicos. Y se come de maravilla: Miyazaki es famosa por su pollo, su wagyu, sus gyoza y su mango, además de su buen rollo.

La isla de Aoshima

A unos 16 km al sur del centro, Aoshima es el mayor atractivo turístico de la prefectura: una islita de apenas dos kilómetros de perímetro, cubierta de palmeras y selva subtropical, unida a tierra por un puente peatonal. En su interior hay un santuario dedicado a las deidades del amor y el matrimonio, donde los visitantes dejan tablillas ema en forma de barco con sus peticiones. El contraste entre las palmeras y los torii de piedra es muy inusual en el sintoísmo, normalmente asociado a cedros y pinos.

Lo más curioso es lo que la rodea: unas plataformas de roca horizontales con surcos paralelos, como tablones apilados, que llaman «la tabla de lavar del diablo» (Oni-no-Sentakuita). Son el resultado de la erosión diferencial de capas de roca blanda y dura por el movimiento del mar. Con marea baja puedes caminar sobre ellas.

Un santuario en una cueva

Más al sur, en la costa de Nichinan, está Udo Jingu: un santuario muy especial cuyo pabellón principal está DENTRO de una cueva en un acantilado sobre el Pacífico. El paseo hasta él, con el mar rompiendo abajo, es precioso. La entrada es gratis.

Cuna mítica de Japón

Miyazaki es uno de los lugares más importantes de la mitología japonesa. Según la tradición y los textos del Kojiki, aquí está el origen de la familia imperial: el santuario más importante de la ciudad, el Miyazaki Jingu, está dedicado al Emperador Jimmu, el primer monarca de la historia japonesa según la leyenda. El recinto actual es de 1907, está rodeado de bosque de cedros y el acceso es libre las 24 horas.

La costa de Nichinan (Aoshima, los moáis de Sun Messe, Udo Jingu) está repartida y el transporte público es escaso: para verla con calma, lo ideal es alquilar coche (un recorrido completo lleva 6–8 h). Sin coche, llega al menos a Aoshima en tren o autobús (~30–50 min).

Qué comer en Miyazaki

Dos imprescindibles de pollo: el chicken nanban (pollo frito en salsa agridulce cubierto con salsa tártara, que nació por aquí) y el jitokko, el pollo de raza local criado en libertad, de textura más firme y sabor intenso, que se prepara a la plancha o en tataki. A esto se suman dos grandes de Miyazaki: el wagyu local y las gyoza, que la convirtieron en capital nacional del dumpling. De postre, el mango de Miyazaki, famoso en todo Japón por su dulzor.

¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)

Los santuarios de Aoshima, Udo y Miyazaki Jingu son gratis. El autobús a Aoshima, 4,93 USD el trayecto; el tren, parecido. Un chicken nanban o un pollo a la brasa, 9,37 USD18,73 USD. El wagyu de Miyazaki es el gran capricho: un corte de solomillo A5 puede ir de 31,22 USD a 93,67 USD en restaurante, aunque en los supermercados locales hay cortes más sencillos a precios muy razonables para probarlo. El otro gran gasto, si acaso, es el coche de alquiler para la costa. Aun así, un destino asequible.

¿Cuándo ir?

Cálido casi todo el año. Primavera y otoño son ideales. El verano es de playa y surf, pero con calor, humedad y riesgo de tifones (Kyushu se lleva muchos). El invierno es suave y soleado, agradable para recorrer la costa. La temporada de mangos es de mayo a agosto; fuera de ahí, el mango fresco es más caro y escaso.

¿Cómo es Miyazaki?

💴 Asequible
4/5
🍵 Tranquilidad
4/5
⛩️ Cultura
3/5
🌿 Naturaleza
5/5
🍣 Gastronomía
4/5

Ubicación