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Nara
Nara fue la primera capital permanente de Japón entre el 710 y el 794, hace más de 1.300 años, y aún conserva algunos de los templos más antiguos y monumentales del país. En esos 84 años concentró tanta producción cultural y religiosa que ocho de sus monumentos figuran hoy como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Pero por lo que la conoce todo el mundo es por sus ciervos: cientos campan libres por el parque, acostumbrados a la gente.
Es pequeña y se ve bien en un día, por eso suele hacerse como excursión desde Kioto u Osaka (a menos de una hora en tren). Casi todo está concentrado en un gran parque, así que se recorre andando. Con dos días te da tiempo a explorar con calma el barrio histórico de Naramachi y los alrededores.
Los ciervos (lo que más te va a sorprender)
Más de 1.200 ciervos sika viven en libertad en el parque, declarados tesoros nacionales vivientes. La tradición sintoísta los considera mensajeros del dios Takemikazuchi del santuario Kasuga Taisha; de hecho, matar a uno se castigaba con la muerte hasta el siglo XVII. Hoy deambulan sin restricciones entre la gente, los templos y los puestos de comida.
Puedes darles unas galletas especiales (shika senbei) que venden en puestos por todo el parque a 1,25 USD el paquete. Los ciervos reconocen el papel marrón que las envuelve y se acercan con decisión. Truco: si les haces una reverencia, muchos te la devuelven antes de comer; es un comportamiento aprendido que enseñan los carteles del parque.
Son animales salvajes: pueden ponerse pesados, dar algún empujón o mordisquear la ropa si huelen comida. No los provoques y guarda bien tus snacks… ¡y el mapa de papel, que se lo comen! Importante: dales SOLO las galletas oficiales. Sus cuerpos no procesan bien la comida humana, y varios ciervos han muerto por tragar plásticos de envases tirados por turistas.
¿Qué se ve en Nara?
Lo imprescindible: el Todai-ji, un templo de madera colosal que alberga un Buda de bronce de casi 15 metros, y el santuario Kasuga Taisha, famoso por sus miles de farolillos. A la entrada del parque está el Kofuku-ji con su pagoda de cinco pisos, y al sur, el barrio histórico de Naramachi. Todo dentro o muy cerca del parque, entre los ciervos.
¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)
El parque y pasear entre los ciervos es gratis. Entrar al Todai-ji a ver el Gran Buda cuesta 5,00 USD; el recinto interior del Kasuga Taisha, 4,37 USD. Las galletas para los ciervos, 1,25 USD. Muchas de las casas históricas de Naramachi se visitan gratis. En total, Nara es un destino muy barato.
¿Cuándo ir?
Cualquier época va bien. Primavera y otoño son las más bonitas (cerezos / hojas rojas en el parque). Ve por la mañana temprano: a media tarde los grupos llenan el Todai-ji y los ciervos están más saturados. Si puedes, evita fines de semana y festivos nacionales, cuando el parque se masifica.
Qué ver
Casi todo en el mismo parque, a pie. La etiqueta es la zona.
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Parque de Nara y sus ciervos
ParqueEl gran parque donde más de 1.200 ciervos sika sagrados campan libres, considerados tesoros nacionales vivientes. La estampa de Nara: date un paseo y dales una galleta. Son más dóciles y fotogénicos al amanecer, con el parque casi vacío y la luz entre los cedros.
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Templo Todai-ji y el Gran Buda
ParqueEl Daibutsuden es el edificio de madera más grande del mundo (y eso que la estructura actual, del s. XVIII, es solo dos tercios del original). Dentro se alza el Daibutsu, un Buda de bronce de 14,7 m fundido en el s. VIII. No te pierdas la puerta Nandaimon con sus dos guardianes Niô de madera del s. XIII, ni la columna con un agujero del tamaño de la fosa nasal del Buda: pasar por él promete, según la leyenda, la iluminación. Entrada 5,00 USD; abre a las 7:30 en verano.
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Santuario Kasuga Taisha
ParqueEl principal santuario sintoísta de Nara, fundado en el 768 y sede del clan Fujiwara. Se llega por un bosque de cedros flanqueado por más de mil faroles de piedra cubiertos de musgo; dentro cuelgan otros dos mil faroles de bronce. Dos veces al año (Setsubun Mantoro, 3 feb., y Obon Mantoro, 14 ago.) los encienden todos a la vez. Entrada al recinto interior 4,37 USD.
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Templo Kofuku-ji y su pagoda
CentroA la entrada del parque, fue el templo familiar del clan Fujiwara y uno de los más poderosos del Japón antiguo. Su pagoda de cinco plantas (s. VIII, reconstruida en 1426) mide 50 m y es uno de los símbolos de la ciudad. Cerca, el Museo Nacional de Nara guarda esculturas de bronce y madera del período Nara.
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Naramachi (casco antiguo)
NaramachiAl sur del parque, un barrio de casas de comerciantes (machiya) de madera del período Edo, estrechas y profundas, hoy reconvertidas en cafés, tiendas de artesanía y pequeños museos gratuitos. Busca los migawari-zaru, los monos de tela roja que cuelgan de los aleros como amuletos. Ambiente tranquilo para perderse tras los templos.
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Templo Gangoji
NaramachiEl corazón de Naramachi y uno de los siete grandes templos históricos de Nara, Patrimonio de la Humanidad. Procede del Asukadera (construido en Asuka en 596 y trasladado aquí en 718); conserva estructuras del período Nara que están entre los edificios de madera más antiguos de Japón. Entrada con precio moderado.
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Templo Horyu-ji
AfuerasA unos 10 km al suroeste (20 min en autobús), alberga los edificios de madera más antiguos del mundo, del s. VII: su pagoda de cinco plantas y el kondo han sobrevivido a quince siglos de terremotos, tifones e incendios. Patrimonio de la Humanidad desde 1993; el Museo de Tesoros guarda esculturas budistas de valor incalculable.
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Jardines Isuien y Yoshikien
ParqueDos jardines japoneses preciosos y tranquilos, lejos del gentío. Yoshikien suele ser gratis para turistas extranjeros.
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Monte Wakakusa
ParqueUna colina de césped sobre el parque con vistas de toda Nara. Subida corta; ideal al atardecer.
Cómo moverse
Nara es para andar: casi todo lo importante está en el parque o muy cerca, a un paseo desde las estaciones. No necesitas transporte interno para lo básico.
Cómo llegar (es una excursión de un día)
Nara se hace normalmente desde Kioto u Osaka:
- Desde Kioto: 35 min con el limitado expreso Kintetsu, o 45 min con el JR Miyakoji Rapid (4,50 USD).
- Desde Osaka (Namba): tren rápido expreso Kintetsu, ~40 min (4,25 USD).
Dos estaciones
Hay dos: Kintetsu-Nara (más cerca del parque, más cómoda) y JR Nara (un poco más lejos). El parque queda a unos 10 min a pie de ambas. Si tienes Japan Rail Pass, la JR te sale gratis; si no, la Kintetsu suele ser mejor.
Por dentro: a pie, en bus o en bici
El parque central y los principales templos se cubren a pie, con entre 10 y 30 min de caminata hasta cada monumento. Los autobuses de Nara Kotsu rodean el parque y los alrededores: el bono de día (3,75 USD) compensa si vas también al Horyu-ji o a Naramachi. También hay bicis de alquiler cerca de ambas estaciones (desde 5,00 USD media jornada), útiles para llegar al Horyu-ji y explorar el parque exterior.
Hay buses que rodean el parque, pero la mayoría lo hace andando: es la mejor forma de toparse con los ciervos.
Naramachi
El casco histórico al sur del parque: otro ritmo, machiya y artesanía.
Al sur del parque de los ciervos, más allá de la calle comercial principal, Naramachi ofrece un ritmo completamente distinto: callejuelas estrechas, casas de madera del período Edo reconvertidas en tiendas y restaurantes, amuletos de tela roja colgando de los aleros y un templo de mil trescientos años como corazón del barrio.
Se desarrolló alrededor del templo Gangoji cuando Nara se convirtió en capital en el 710, y creció como barrio de artesanos y comerciantes durante el período Edo, con la producción de sake, tinta, pinceles y textiles. Su trazado urbano es casi el mismo de entonces: como Nara no fue bombardeada en la Segunda Guerra Mundial, gran parte de su arquitectura histórica ha sobrevivido.
Las machiya (casas de comerciantes)
Las machiya se reconocen por sus fachadas de celosía de madera (koshi), oscurecidas por el humo y el tiempo, y por extenderse hacia el interior del solar más que a lo ancho: viviendas largas y estrechas que en Kioto y Nara llaman "casas anguila". Varias están abiertas al público de forma gratuita:
- Koshi-no-Ie ("casa de celosías"): machiya muy bien conservada que muestra cómo se distribuía el espacio en el período Edo.
- Nigiwai-no-Ie: otra machiya histórica con acceso libre.
- Edogawa Naramachi: restaurante de anguila en una machiya con la fachada original.
- Sabo Nonnon: cafetería donde sirven chagayu, la papilla de arroz cocida con té tostado típica de Nara.
Los migawari-zaru
Los muñecos de tela roja con forma de mono que cuelgan de los aleros son los migawari-zaru. La tradición local los considera amuletos que absorben las desgracias y enfermedades en lugar del habitante de la casa. Se relacionan con el santuario Kofuku-ji y con el mono como mensajero del dios de la montaña Kasuga; el rojo tiene función protectora. Aún se acostumbra a escribir un deseo en la espalda del mono y colgarlo en la fachada. Se compran en algunas tiendas del barrio.
Tiendas y artesanía
- Museo de Artesanía de Nara: pinceles de caligrafía, tinta y tintas de colores, abanicos y muñecas de madera de la prefectura.
- Naramachi Shiryokan: museo de historia local sobre los oficios tradicionales (contenido sobre todo en japonés).
- Shika-Saru-Kitsune: tres negocios contiguos (artesanía, cafetería y restaurante) en una machiya bien conservada.
- Calle Shimomikado: tiendas de kimono, bolas temari hechas a mano y cafeterías, más interesantes que las de souvenirs estándar.
Naramachi está a un paseo cómodo de los templos del parque, así que se combina en la misma jornada sin transporte. Desde Kintetsu-Nara son unos 15 min a pie hacia el sur; desde JR Nara, unos 20.
Dónde comer
Sabores típicos de Nara
El plato más representativo es el chagayu: una papilla de arroz cocida con té verde y guarniciones, de textura suave y sabor delicado. Las casas de té de Naramachi lo sirven durante toda la mañana; es un desayuno o almuerzo ligero, reconfortante sobre todo en los meses fríos.
- Nakatanido (calle principal de Naramachi): famosos por sus yomogi-mochi (mochi de artemisa con pasta de judía roja). Verás cómo machacan la masa con mazas a toda velocidad, entre gritos; todo un espectáculo. Se venden recién hechos y la cola avanza rápido.
- Mizuya Chaya (dentro del parque, junto al Kasuga Taisha): udon en caldo de bonito con vistas al bosque sagrado; mesas al aire libre en primavera y otoño. Abre a mediodía.
- Naramachi Shokunin-ji (Naramachi): menú fijo de kaiseki ligero a precio razonable en una machiya restaurada; reserva recomendada.
Mejor época
Nara está bien todo el año, pero el parque cambia mucho con la estación:
- Primavera (finales marzo–abril): cerezos por todo el parque, con los ciervos debajo. Precioso.
- Verano (junio–agosto): verde intenso, pero calor y humedad; ve temprano.
- Otoño (noviembre): hojas rojas y doradas; para muchos, la mejor época.
- Invierno (diciembre–febrero): tranquilo y con menos gente; en enero se celebra el Wakakusa Yamayaki (queman la ladera del monte, con fuegos artificiales).
Sea la época que sea, ve por la mañana: a partir del mediodía llegan los grupos y el Todai-ji se masifica. Evita en lo posible fines de semana y festivos nacionales.
Consejos
Lo práctico que agradecerás saber
- Con medio día o un día tienes de sobra para lo principal; con dos, exploras Naramachi y los alrededores. Combínala con Kioto u Osaka.
- Cuidado con los ciervos y la comida: guarda los snacks y el mapa de papel (se lo comen de verdad). Dales solo las galletas oficiales; la comida humana les sienta mal y los plásticos los matan.
- Haz la reverencia: a muchos ciervos les han enseñado a «saludar» inclinando la cabeza antes de comer. Funciona y es divertido.
- Lleva calzado cómodo: se anda bastante y hay cuestas suaves en el parque.
- Visita el Todai-ji al abrir o en las últimas horas de la tarde; las horas centrales en temporada alta son las más concurridas.
- Prueba el mochi de Nakatanido: verás cómo lo machacan a mazazos a toda velocidad, todo un espectáculo.
- Si compras artesanía, los pinceles y las tintas de Nara tienen fama histórica de calidad: regalos compactos y ligeros.
Nara es de esos sitios que se disfrutan sin prisa: pasea, siéntate en el parque y déjate sorprender por los ciervos. La ruta Kioto–Nara–Osaka en una semana es una de las más satisfactorias del Kansai para un primer viaje a Japón.
