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Nikko
Nikko es donde Japón guarda sus santuarios más espectaculares, escondidos en un bosque de cedros gigantes en la montaña, a un par de horas de Tokio. Aquí los templos no son sobrios: son dorados, tallados hasta el último centímetro y deslumbrantes.
Está en la prefectura de Tochigi, a unos 150 km al norte de Tokio, y es —junto con Kamakura y Yokohama— una de las excursiones más populares desde la capital, y la que ofrece el contraste más radical con ella: en menos de dos horas pasas de la gran ciudad a una aldea de montaña con bosques de arces.
Pero Nikko son dos cosas en una: los santuarios (Patrimonio de la Humanidad) abajo, y un parque nacional de montaña arriba, con lagos volcánicos, cascadas y aguas termales. Puedes quedarte con lo primero en un día, o subir a la naturaleza si tienes más tiempo.
Un poco de historia
Nikko adquirió su relevancia con el período Tokugawa. El primer shogun del clan, Tokugawa Ieyasu, unificó Japón tras siglos de guerras civiles y fundó el shogunato que gobernaría el país más de 250 años (1603–1868). A su muerte en 1616, sus restos se trasladaron aquí y se construyó el santuario Toshogu como su mausoleo: la escala y la riqueza decorativa del complejo reflejan el poder que el clan quería proyectar sobre todo el país.
¿Qué se ve abajo? Los santuarios
El plato fuerte es el Toshogu, el mausoleo del shogun Tokugawa Ieyasu: oro, tallas de animales (los famosos tres monos «no veo, no oigo, no hablo» y el gato durmiente) y una pagoda de cinco pisos. Al lado, el templo Rinno-ji y el puente rojo sagrado Shinkyo.
A diferencia de la austeridad del budismo zen o de la simpleza del sintoísmo clásico, el Toshogu combina influencias sintoístas y budistas en una explosión de colores, tallas en madera, dorados y esculturas que cubre absolutamente todas las superficies. Es fascinante y abrumador a partes iguales.
¿Y arriba? La naturaleza
Subiendo la carretera de curvas Irohazaka llegas al lago Chuzenji y a la cascada Kegon (97 metros de caída). En otoño, toda la montaña se vuelve roja y dorada: es uno de los mejores sitios de Japón para el follaje.
¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)
Entrar al Toshogu cuesta 9,99 USD. Subir a la naturaleza (bus al lago Chuzenji + cascada Kegon) suma unos pocos miles de yenes más. La excursión completa desde Tokio te puede salir por 46,21 USD – 69,31 USD contando el transporte.
¿Cuándo ir?
El otoño es ESPECTACULAR y, por eso, la época más llena. El follaje de arces y hayas (entre mediados de octubre y mediados de noviembre) transforma el parque. La primavera y el verano son frescos y verdes (buena huida del calor de Tokio). El invierno es muy frío y nieva, pero los santuarios nevados son preciosos… y están vacíos.
Qué ver
Los santuarios abajo y la naturaleza arriba. La etiqueta es la zona.
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Santuario Toshogu
SantuariosEl mausoleo del shogun y el núcleo del complejo: oro, tallas y los famosos tres monos sabios y el gato durmiente (Nemuri-neko), una obra maestra del tallado en madera. La joya de Nikko. Entrada 9,99 USD; la cámara funeraria (okunoin) se paga aparte. Abre de 9:00 a 17:00 (16:00 en invierno).
- 2
Puente Shinkyo
SantuariosEl puente rojo «sagrado» sobre el río, a la entrada de la zona de templos y uno de los tres puentes más bellos de Japón según la tradición. Pertenece al santuario Futarasan y se puede cruzar pagando (aprox. 1,87 USD). La foto clásica de Nikko, espectacular en otoño y con nieve.
- 3
Templo Rinno-ji
SantuariosEl gran templo budista de Nikko. Su salón Sanbutsudo (Salón de los Tres Budas) guarda tres estatuas de madera lacada en oro de tres metros de altura. Una restauración terminada en marzo de 2019 le devolvió su aspecto original. Justo al lado del Toshogu. Entrada (salón Sanbutsudo) aprox. 2,50 USD.
- 4
Mausoleo Taiyuinbyo
SantuariosEl mausoleo de Tokugawa Iemitsu, nieto de Ieyasu y tercer shogun del clan. Sigue el estilo del Toshogu pero algo menos recargado, y se cruza por varias puertas sucesivas (Niomon, Nitenmon y Karamon) que ganan en solemnidad. Mucha gente lo pasa por alto, pero merece la pena. Entrada aprox. 3,43 USD.
- 5
Santuario Futarasan
SantuariosFundado en el año 782 por el monje Shodo Shonin, es mucho más antiguo que el Toshogu. Su arquitectura es más sobria, en estilo sintoísta tradicional, y el entorno de cedros centenarios le da una atmósfera de recogimiento. Bonito y con menos gente.
- 6
Abismo de Kanmangafuchi
SantuariosUno de los paseos más tranquilos de Nikko, a unos 15 min en autobús o 30 a pie del centro monumental. El sendero junto al río Daiya pasa por decenas de estatuas Jizo cubiertas de musgo y con gorritos de tela de colores. Una atmósfera completamente distinta a la de los santuarios.
- 7
Cascada Kegon
MontañaUna caída de agua de 97 metros desde el lago Chuzenji al río Daiya, la más famosa de Japón. Se ve desde una plataforma superior (gratuita) o desde el mirador inferior al que baja un ascensor (aprox. 3,75 USD ida y vuelta). Espectacular en otoño.
- 8
Lago Chuzenji
MontañaUn lago volcánico a unos 1.200 m de altura y 3.800 hectáreas de agua azul rodeado de montañas y bosque. Paseos en barco y vistas. Se sube por la carretera de curvas Irohazaka. En otoño es de los paisajes más fotografiados de Japón.
- 9
Yumoto y Senjogahara
MontañaAún más arriba, una zona de aguas termales y una meseta pantanosa con rutas de senderismo. Cerca queda el lago Yunoko, un cráter volcánico a 1.478 m que en invierno se congela y permite patinar sobre hielo. Para quien quiera naturaleza pura.
Cómo moverse
Nikko se hace como excursión de un día (o dos) desde Tokio. Abajo, los santuarios se ven a pie; para subir a la montaña, se usa el autobús.
Cómo llegar desde Tokio
Hay dos rutas principales, según tengas o no JR Pass:
- Con JR Pass: shinkansen Tohoku desde Tokio o Ueno hasta Utsunomiya (unos 50 min) + línea JR Nikko hasta Nikko (otros 50 min). Total aprox. 1h 40 min, todo cubierto por el pase.
- Sin JR Pass: el Tobu Limited Express «Spacia» desde Asakusa llega directo a Tobu-Nikko en aprox. 1h 50 min, por unos 16,86 USD el trayecto. Es el tren más cómodo si no tienes pase.
Ojo: la estación de Tobu-Nikko es distinta (y está más lejos del centro) que la estación de JR Nikko. El tren Tobu desde Asakusa NO está incluido en el JR Pass.
Si vas con JR Pass, aprovecha el cambio en Utsunomiya para comer gyozas: es la capital mundial de la gyoza, con más de 200 restaurantes especializados.
El pase de Nikko
Tobu vende pases turísticos que incluyen el tren ida y vuelta desde Tokio + los autobuses de la zona. Compensa si vas a subir a la montaña (lago y cascada). Ronda los 18,73 USD – 49,96 USD según la versión. Para extranjeros hay dos básicos:
- Nikko World Heritage Area Pass: válido 2 días; cubre la zona central de santuarios y da descuentos en las principales atracciones.
- Nikko All Area Pass: válido 4 días; cubre casi todo el parque nacional, incluidos el lago Chuzenji, Yumoto Onsen y Kinugawa Onsen.
Ambos se compran en las principales estaciones de Tokio y en las taquillas de Tobu en Asakusa.
Moverse dentro de Nikko
- Santuarios (zona baja): a pie
- Lago Chuzenji y cascada Kegon: autobús de Tobu (incluido en el pase de área completa)
- Kinugawa Onsen: accesible en tren desde Tobu-Nikko
La carretera Irohazaka tiene 48 curvas cerradas: si te mareas en coche o bus, ve preparado.
Mejor época
Nikko es un destino muy de estaciones, sobre todo por la montaña:
- Primavera (mayo): verde, cascadas con caudal y clima fresco; cerezos.
- Verano (junio–agosto): escapada del calor de Tokio; arriba se está fresco.
- Otoño (octubre–noviembre): el follaje rojo y dorado es de los mejores de Japón. Espectacular… y lleno.
- Invierno (diciembre–febrero): frío y con nieve; los santuarios nevados son mágicos y hay muy poca gente.
El otoño «baja» de la montaña al pueblo: arriba (lago, cascada) cambia a mediados de octubre; abajo (santuarios), a primeros de noviembre. Los fines de semana de octubre se llenan de japoneses que vienen por el momiji; si puedes, ve entre semana.
Consejos
Lo práctico que agradecerás saber
- Decide antes: ¿solo santuarios (medio día) o también montaña (día completo)? Marca el ritmo y el pase que compras.
- Madruga: el Toshogu se llena de grupos entre las 10:00 y las 14:00; a primera hora lo disfrutas mejor.
- Hay tickets combinados para Toshogu, Taiyuinbyo y Rinno-ji que suelen salir más a cuenta que pagar cada edificio por separado; pregunta en la taquilla principal al llegar.
- Calzado cómodo imprescindible: gran parte del recorrido del complejo es sobre escaleras de piedra y caminos empedrados irregulares.
- Abrígate aunque en Tokio haga calor: Nikko está en la montaña y siempre hace más fresco, sobre todo arriba. En invierno hay nieve en las zonas altas: lleva calzado adecuado si subes al lago Chuzenji o a los senderos.
- Si solo tienes medio día, quédate con el Toshogu + el puente Shinkyo + el Rinno-ji.
- Plantéate dormir una noche en un ryokan de Yumoto, Chuzenji o Kinugawa Onsen si quieres naturaleza y onsen.
Dónde comer
Cerca del complejo monumental, el restaurante Hippari Dako es una opción contrastada: udon, soba, curry y menús del día, con opciones vegetarianas. Por la tradición religiosa del lugar, la cocina budista vegetariana (shojin ryori) tiene presencia en varios establecimientos de la zona.
Hay un dicho japonés: «no digas kekko (espléndido) hasta que hayas visto Nikko». Es grandilocuente, pero da idea de lo deslumbrantes que son sus santuarios.
