Otaru

Otaru es un pueblo portuario con muchísimo encanto, a media hora de Sapporo. Hace un siglo fue un puerto rico (gracias al arenque y al comercio), y de aquella época le quedan un canal precioso, almacenes de piedra y edificios señoriales que hoy le dan un aire nostálgico y romántico.

A principios del siglo XX fue el puerto más activo de Hokkaido: por sus muelles pasaban el arenque, el carbón y las mercancías de importación. La decadencia comercial llegó con el ferrocarril y los puertos modernos, pero dejó en su lugar algo valioso: un conjunto de almacenes y edificios de ladrillo de los períodos Meiji y Taisho que hacen de Otaru una de las ciudades más fotografiadas de Japón.

Es una visita corta y muy agradable, casi siempre como excursión de medio día o un día desde Sapporo. El plan: pasear el canal, curiosear talleres de cristal y cajas de música, y darte un homenaje de sushi con el pescado más fresco de Hokkaido.

Su postal: el canal de Otaru

El canal de Otaru, con sus viejos almacenes de ladrillo y sus farolas de gas, es la imagen del pueblo. De día es bonito, pero al atardecer, cuando se encienden las farolas (y más aún con nieve), es de los rincones más fotogénicos de Japón.

Se construyó entre 1914 y 1923 para facilitar la descarga de barcos de gran calado frente al puerto. El tramo principal tiene un kilómetro de longitud, dividido en dos por el puente Ryugu. Las farolas, de diseño idéntico a las originales de gas (hoy eléctricas), se encienden al atardecer: el agua, los reflejos y los edificios iluminados en la hora azul son la imagen más reproducida de Otaru.

Cristal, cajas de música y dulces

La calle Sakaimachi está llena de talleres y tiendas: cristal artesanal (Kitaichi), un museo-tienda de cajas de música con un reloj de vapor a la puerta y obradores de dulces famosos de Hokkaido (tartas de queso, chocolates). Ideal para comprar regalos bonitos.

El cristal de Otaru nació de la pesca: las bolas de vidrio soplado para las redes y los flotadores de las líneas de palangre. Con el declive del arenque, los artesanos derivaron al cristal decorativo, y hoy Otaru es el único lugar de Japón con una tradición propia de cristal soplado artesanal. Para comprar, conviene hacerlo en los talleres directamente: en las tiendas de Sakaimachi los precios suelen ser algo superiores.

El gran reclamo: el sushi

Al ser puerto, Otaru tiene un sushi espectacular y más barato que en las grandes ciudades. Hay una calle entera de susherías (Sushiya-dori). Date el capricho: un buen surtido con marisco de Hokkaido es de lo mejor que comerás en el viaje.

Los productos estrella son el uni (erizo de mar) de Hokkaido, el calamar fresco y el salmón. Los restaurantes de la zona del canal pueden ser caros (menús desde unos 18,73 USD por persona); como alternativa más económica, los kaiten-sushi (sushi de cinta) fuera del tramo turístico ofrecen la misma calidad a mejor precio.

¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)

Pasear el canal y la calle Sakaimachi es gratis (los museos de cristal y cajas de música también suelen tener entrada libre). Un buen surtido de sushi, 17,48 USD28,72 USD. El teleférico al monte Tengu (vistas, ida y vuelta), 8,74 USD. El tren desde Sapporo, 5,00 USD.

¿Cuándo ir?

Todo el año, pero el invierno es mágico: el canal nevado y, en febrero, el «Snow Light Path» (Yuki Akari no Michi), cuando se llena de farolillos de nieve con velas. Verano y otoño son más cómodos para pasear sin frío.

¿Cómo es Otaru?

💴 Asequible
4/5
🍵 Tranquilidad
3/5
⛩️ Cultura
4/5
🌿 Naturaleza
3/5
🍣 Gastronomía
4/5

Ubicación