Sendai

Sendai es la ciudad más grande de Tohoku (el norte de la isla principal) y una de las más agradables de Japón para pasear: la llaman «la ciudad de los árboles» por sus anchas avenidas arboladas, como la famosa Jozenji-dori.

No es un destino de monumentos espectaculares, sino una ciudad cómoda, verde y con buena comida, que además es la puerta de entrada perfecta a algunos de los paisajes más bonitos del norte, como la bahía de Matsushima. Hoy es una metrópoli de cerca de un millón de habitantes, pero lleva su historia con orgullo.

El señor samurái: Date Masamune

Sendai la fundó a principios del siglo XVII Date Masamune, uno de los samuráis más legendarios de Japón, apodado «el dragón tuerto». Su huella está por todas partes: las ruinas de su castillo (Aoba) en una colina con vistas y su estatua a caballo, y sobre todo su mausoleo, el Zuihoden, una joya lacada en negro y oro.

Nació en 1567 y perdió el ojo derecho por la viruela siendo niño; lejos de frenarle, se convirtió en el caudillo más dinámico del norte: a los 23 años controlaba la mayor parte del Tohoku. Fue uno de los pocos señores feudales que se atrevió a enviar embajadores a Europa, la misión Keichó (1613-1620). Su estatua ecuestre en el castillo de Aoba, con la armadura del período Sengoku mirando al horizonte, es el símbolo más reconocible de la ciudad.

Su plato estrella: el gyutan

Sendai es la cuna del gyutan, la lengua de ternera a la brasa, tierna y deliciosa, que aquí se sirve en menús con arroz y sopa. Suena raro, sabe genial: probarlo donde se inventó es una de las mejores razones para parar en la ciudad.

La tradición arrancó en 1948, cuando un chef de la ciudad empezó a aprovechar las partes del vacuno que dejaban los soldados americanos destinados en la zona. El plato se popularizó y hoy hay más de veinte restaurantes especializados. Se asa a la brasa, se sala ligeramente y se acompaña de arroz de cebada (mugimeshi) y sopa de rabo de toro: el contraste entre la lengua firme y el arroz suave es lo que define el bocado.

El gran festival: Tanabata

Del 6 al 8 de agosto, Sendai celebra el Tanabata (la «fiesta de las estrellas») más famoso y elaborado de Japón: las galerías comerciales cubiertas se llenan de enormes serpentinas de papel y bambú hechas a mano, que cuelgan de las vigas. Cada ornamento puede medir entre tres y diez metros y se confecciona durante las semanas previas. Si coincides, es un espectáculo precioso (y muy concurrido).

Las galerías principales (Ichibancho y Chuo) se transforman por completo con miles de decoraciones; la entrada es libre, no hay tribunas ni zonas de pago. La víspera, la noche del 5 de agosto, hay fuegos artificiales sobre el río Hirose.

¿Cuánto cuesta? (precios orientativos)

El mausoleo Zuihoden cuesta 3,56 USD; las ruinas del castillo de Aoba son gratis (de pago solo el pequeño museo). Un menú de gyutan, en la cadena Rikyu, entre 9,37 USD y 15,61 USD. El bus turístico Loople que une los puntos, 3,93 USD con abono de día.

¿Cuándo ir?

Primavera y otoño son ideales (clima suave y avenidas preciosas). Agosto, si quieres el festival Tanabata. El invierno es frío, pero en diciembre la avenida Jozenji se llena de luces (el «Pageant of Starlight»), muy bonito. Para la ciudad y Matsushima, dos días dan de sobra.

¿Cómo es Sendai?

💴 Asequible
4/5
🍵 Tranquilidad
4/5
⛩️ Cultura
3/5
🌿 Naturaleza
3/5
🍣 Gastronomía
4/5

Ubicación