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Chinowa: el ritual de purificacion del verano japonés
En este artículo
A finales de junio, en los pasillos de entrada de los santuarios sintoístas de todo Japón aparece un objeto que no está ahí el resto del año: un gran anillo de paja trenzada de hierba chigaya, tan alto que los visitantes pueden atravesarlo caminando. Se llama chinowa, y cruzarlo tres veces siguiendo un patrón preciso es uno de los rituales de purificación más antiguos y más practicados del sintoísmo.
El ritual que rodea la chinowa —el Nagoshi no Harae— marca el ecuador del año. Ofrece a los participantes la oportunidad de liberarse de las impurezas acumuladas en los seis meses anteriores y de pedir protección divina para los seis que quedan por delante.
Resumen rápido
- La chinowa es un anillo de hierba chigaya que se instala en los santuarios a finales de junio.
- El ritual de cruzarla se llama Nagoshi no Harae (la purificación del paso del calor).
- Se celebra principalmente el 30 de junio, aunque algunos santuarios lo extienden durante todo el mes.
- La forma de cruzarla sigue un patrón de tres pasos: izquierda, derecha y recto al frente.
- Se complementa con los muñecos de papel hitogata y el dulce tradicional minazuki.
- Hay ceremonias en santuarios de todo Japón, especialmente en Kioto y Tokio.
El significado del ritual
El Nagoshi no Harae —que puede traducirse como “la purificación del paso del verano”— es una de las dos grandes purificaciones anuales del sintoísmo. La otra es el Oharae de fin de año, en diciembre. Juntas, estas dos ceremonias dividen el año en dos mitades y sirven como momentos de limpieza espiritual colectiva.
El sintoísmo entiende la impureza (kegare) no como el pecado moral de las tradiciones abrahámicas, sino como una acumulación de energía perturbadora que interfiere con la armonía del individuo y con su relación con los kami, las divinidades sintoístas. Esa energía se acumula inevitablemente en el transcurso de la vida cotidiana, a través del contacto con la enfermedad, la muerte, el conflicto y las dificultades de todo tipo.
El Nagoshi no Harae es la oportunidad de desprenderse de esa acumulación, de llegar al ecuador del año con el espíritu renovado y con la protección de los kami para los meses de calor intenso que se avecinan.
La leyenda de la chinowa
El origen mítico de la chinowa se remonta a una historia protagonizada por Susanoo-no-Mikoto, uno de los kami más importantes del panteón sintoísta y hermano de la diosa del sol Amaterasu.
Según la leyenda, Susanoo viajaba por el mundo y llegó hambriento y cansado a la casa de un hombre llamado Somin Shorai. Pese a su pobreza, Somin lo recibió con hospitalidad y compartió con él su escasa comida y su humilde techo.
En agradecimiento, Susanoo le reveló un secreto para protegerse de las plagas y las enfermedades: llevar “un anillo de paja alrededor de la cintura”. Los descendientes de Somin que siguieran este consejo estarían protegidos.
La chinowa que se instala en los santuarios es la versión monumentalizada de aquel anillo de paja. Al cruzarla, el fiel recibe simbólicamente la misma protección que Susanoo prometió a Somin Shorai.
Como participar: el ritual de chinowa kuguri
“Chinowa kuguri” significa “pasar a través de la chinowa”. No consiste simplemente en cruzar el anillo en línea recta: hay un protocolo específico que la mayoría de los santuarios indican en un cartel junto a la chinowa.
El patrón básico
El ritual se realiza tres veces seguidas. En cada vuelta, el participante cruza el anillo, describe un círculo alrededor de él y regresa a la posición inicial para comenzar la siguiente vuelta.
- Primera vuelta: cruza el anillo avanzando recto, sal por el otro lado, gira hacia la izquierda (en sentido contrario a las agujas del reloj), rodea el anillo por fuera y vuelve a la posición inicial mirando hacia el anillo.
- Segunda vuelta: cruza el anillo avanzando recto de nuevo, sal por el otro lado, gira esta vez hacia la derecha (en el sentido de las agujas del reloj), rodea el anillo por fuera y vuelve a la posición inicial.
- Tercera vuelta: cruza el anillo una última vez avanzando recto, sal por el otro lado, gira de nuevo hacia la izquierda y avanza directamente hacia el salón principal del santuario para hacer tu oración.
El patrón —izquierda, derecha, recto— dibuja la forma del carácter chino para el infinito y representa la continuidad del ciclo de purificación. Muchos santuarios especifican que el ciclo completo se repite tres veces, es decir, nueve cruces en total.
Los muñecos hitogata
Complemento frecuente del Nagoshi no Harae es la figura de papel llamada hitogata —literalmente “figura humana”—, que representa al fiel que busca purificarse. Son pequeñas siluetas de papel con forma humana que el santuario proporciona a los visitantes.
El ritual con el hitogata es sencillo: el participante escribe su nombre y su edad en la figura, luego la frota suavemente sobre las partes del cuerpo que quiere purificar, transfiriendo así de forma simbólica las impurezas al papel. Por último, sopla sobre la figura tres veces para completar la transferencia.
Los hitogata se entregan al sacerdote del santuario, que los quema o los introduce en un río para que el agua se los lleve. La idea es que las impurezas transferidas al papel salgan del cuerpo del fiel y sean arrastradas por el fuego o el agua a un lugar donde ya no puedan causar daño.
El dulce minazuki
El 30 de junio, día del Nagoshi no Harae, tiene su propio dulce tradicional en la región de Kioto: el minazuki. Este wagashi —dulce japonés tradicional— tiene una forma triangular que representa el hielo y se elabora con arroz glutinoso al vapor cubierto de judías azuki cocidas.
En la antigüedad, los nobles de la corte imperial de Kioto consumían hielo el primer día de verano para combatir el calor. Como el hielo era un lujo inaccesible para la mayoría de la población, la gente comenzó a elaborar un dulce que imitara su forma a modo de alternativa simbólica. El minazuki se come el 30 de junio para pedir protección contra el calor del verano y la mala fortuna.
En las confiterías de Kioto, el minazuki aparece en las vitrinas durante todo el mes de junio y, sobre todo, el día 30. Probarlo es uno de esos pequeños rituales de viajero que conectan con la vida cotidiana de la ciudad de una forma que ningún museo puede replicar.
Donde ver la chinowa
La chinowa se puede ver en prácticamente todos los santuarios sintoístas de Japón a finales de junio. Pero hay lugares donde la ceremonia tiene mayor escala, mayor historia o mayor ambiente.
En Kioto
- El santuario Heian instala una chinowa de grandes dimensiones, y su ceremonia del 30 de junio atrae a numerosos participantes. La escala del santuario, con sus construcciones de estilo Tang chino, da al ritual un contexto especialmente impresionante.
- El santuario Fushimi Inari —el de los miles de torii naranjas— también celebra el Nagoshi no Harae con una chinowa instalada en la entrada del recinto principal.
- El santuario Kitano Tenmangu, dedicado a Tenjin, el dios del conocimiento, acoge una ceremonia particularmente concurrida por los estudiantes que piden protección para sus exámenes.
- El santuario Jonangu, en las afueras del sur de Kioto, mantiene un ritual especialmente formal y auténtico, fiel a las formas tradicionales.
En Tokio
- El santuario Kanda Myojin, en el barrio de Akihabara, es uno de los santuarios históricos más importantes de Tokio y celebra el Nagoshi no Harae con gran afluencia.
- El santuario Namiyoke Inari y el santuario Tomioka Hachimangu, en el barrio de Fukagawa, celebran versiones particulares del ritual con elementos propios de la cultura de la shitamachi (la ciudad baja) de Tokio.
- El santuario Kameido Tenjin, conocido por sus glicinas en primavera, instala la chinowa a finales de junio.
La segunda chinowa: el Oharae de diciembre
El ciclo anual de purificación no termina en junio. El 30 o el 31 de diciembre, según el santuario, se celebra el Oharae de fin de año con la misma estructura: chinowa, hitogata y ceremonia de purificación. Esta segunda purificación sirve para cerrar el año con el espíritu limpio y empezar el nuevo en estado de renovación.
Muchos viajeros que llegan a Japón en diciembre descubren por primera vez la chinowa en esta segunda ceremonia. El ambiente del Oharae de fin de año tiene un carácter distinto al de junio: más frío, más solemne, con las luces navideñas japonesas —que no tienen nada de occidental— mezcladas con las llamas de los braseros que calientan el recinto del santuario.
FAQ
¿Necesito creer en el sintoísmo para participar? No. Los santuarios sintoístas reciben a visitantes de cualquier tradición religiosa o de ninguna. La chinowa está abierta a todos: el protocolo para cruzarla es público y los propios santuarios invitan a los visitantes a participar.
¿Hay que pagar para cruzar la chinowa? El acceso a la chinowa es gratuito en la mayoría de los santuarios. Los hitogata y otras ofrendas opcionales pueden tener un precio simbólico.
¿Puedo comprar minazuki fuera de Kioto? El minazuki es una especialidad de Kioto y, fuera de la región, resulta difícil de encontrar. En Tokio y otras ciudades puede haber alguna confitería especializada, pero sin la disponibilidad generalizada que tiene en Kioto.
Consejos finales
La chinowa es uno de esos rituales japoneses que un visitante externo puede comprender de forma intuitiva, incluso sin conocer la teología que lo sustenta. La idea de atravesar un umbral simbólico para dejar atrás lo que no se quiere cargar es reconocible en prácticamente todas las culturas del mundo.
Si tu viaje a Japón incluye los últimos días de junio, busca el santuario más cercano, observa cómo realizan el ritual los locales y, si te apetece, cruza tú también la chinowa. No necesitas creer en los kami para sentir algo al traspasar ese umbral de hierba trenzada hacia el otro lado.