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Hana Matsuri: el festival del nacimiento de Buda en Japón
En este artículo
- Resumen rápido
- El origen del festival y su llegada a Japón
- El hanamido: el altar floral
- El amacha y el rito del baño
- Dónde celebrar el Hana Matsuri
- Sensoji, Asakusa (Tokio)
- Nishi Honganji, Kioto
- Shitennoji, Osaka
- Zojoji, Tokio
- Hana Matsuri y la temporada del cerezo
- El elefante blanco como símbolo
- Los templos que celebran el festival en mayo
- Cómo participar correctamente
- Consejos finales
El 8 de abril es, en el calendario budista japonés, el cumpleaños del Buda histórico, Siddhartha Gautama. Para conmemorarlo, los templos de todo el país celebran el Hana Matsuri, literalmente “festival de las flores”: colocan en el interior o en el patio un altar floral (hanamido) con una pequeña estatua del Buda bebé y ofrecen a los visitantes amacha, un té dulce elaborado con hojas fermentadas de hortensia. El rito central consiste en verter ese té sobre la estatua del Buda infante, reproduciendo de forma simbólica la lluvia perfumada que, según la tradición, descendió del cielo en el momento de su nacimiento.
Es uno de los festivales más tranquilos del año en Japón: sin multitudes, sin fuegos artificiales y sin puestos de comida. Su atractivo está en la sencillez del rito y en que coincide justo con el final de la temporada del cerezo o, según el año, con sus últimos días de floración, lo que convierte los patios de los templos en escenas de gran belleza.
Resumen rápido
- Fecha: 8 de abril (algunos templos del rito antiguo lo celebran el 8 de mayo, según el calendario lunar).
- Nombre completo: Kanbutsue o Hanamatsuri.
- Rito central: verter amacha sobre la estatua del Buda bebé en el hanamido.
- Amacha: té dulce de hojas de hortensia fermentadas; se reparte gratis o a precio simbólico.
- Mejores templos: Sensoji (Tokio), Nishi Honganji (Kioto), Shitennoji (Osaka) y Zojoji (Tokio).
- Coste: entrada gratuita en la mayoría de los templos.
El origen del festival y su llegada a Japón
La celebración del nacimiento de Buda bajo el nombre de Kanbutsue tiene raíces en la India y la China antiguas, pero llegó a Japón en el siglo VI junto con la introducción del budismo. Los registros históricos más antiguos del festival en Japón datan del periodo Nara (siglos VII-VIII), cuando ya se celebraba en los grandes complejos budistas de la ciudad de Nara.
Durante el periodo Meiji (1868-1912), la persecución del budismo en favor del sintoísmo estatal redujo de forma temporal la visibilidad del Hana Matsuri. La festividad se recuperó y volvió a popularizarse en el siglo XX, aunque con un carácter más tranquilo y menos ceremonial que el de otros festivales religiosos japoneses.
En 1927, el poeta Nakamura Haruya acuñó el nombre moderno de “Hana Matsuri” (festival de las flores) para vincular la festividad con la primavera y la floración. Así, el festival ganó un nombre más accesible y poético que su denominación técnica budista.
El hanamido: el altar floral
El elemento visual más característico del Hana Matsuri es el hanamido, una pequeña estructura de madera profusamente decorada con flores de temporada (cerezos, azaleas, peonías) que imita el jardín de Lumbini, el lugar de nacimiento del Buda según la tradición. En su centro se coloca una pequeña bañera de metal o cerámica llena de amacha y, dentro de ella, la estatua del Buda bebé, de unos 15 a 30 centímetros de altura, en su postura característica: de pie, con el brazo derecho apuntando al cielo y el izquierdo, a la tierra.
Esa pose representa el momento en que el recién nacido Siddhartha dio sus primeros siete pasos y proclamó su destino de despertar espiritual. La mano que señala al cielo y al suelo simboliza la unión de cielo y tierra en la figura del Buda.
Los hanamido varían mucho en tamaño y elaboración según el templo: desde pequeñas estructuras portátiles que caben sobre una mesa hasta instalaciones de varios metros de altura en los templos más importantes.
El amacha y el rito del baño
El amacha (甘茶, “té dulce”) es una infusión preparada con las hojas de una variedad de hortensia japonesa (Hydrangea serrata) que se fermentan y se secan. La fermentación transforma los glucósidos de las hojas en compuestos dulces naturales; el resultado es un té de dulzor suave, sin azúcar añadido.
La tradición cuenta que, en el momento del nacimiento del Buda, nueve dragones descendieron del cielo y lo bañaron con agua dulce y perfumada. El amacha reproduce ese bautismo simbólico: los visitantes toman con un pequeño cazo el amacha del recipiente del hanamido y lo vierten sobre la cabeza de la estatua del Buda bebé.
Tras el rito, los templos ofrecen una taza de amacha para beber. La mayoría lo reparten gratuitamente o por una donación de 0,62 USD - 1,25 USD. El sabor es suave, ligeramente dulce y floral, completamente distinto al de los tés verdes convencionales.
En algunos templos, el amacha también se emplea para hacer tinta (sumi): la tradición popular dice que escribir el nombre de los parásitos del cuerpo con tinta de amacha y pegar el papel en la puerta protege de las enfermedades intestinales durante el año.
Dónde celebrar el Hana Matsuri
Sensoji, Asakusa (Tokio)
El templo más visitado de Tokio celebra el Hana Matsuri con una procesión y el rito del hanamido en el patio interior. La procesión incluye un elefante blanco decorado (real o representado) que evoca la tradición según la cual la madre del Buda soñó con un elefante blanco la noche de la concepción. El ambiente en Sensoji combina el festival budista con la actividad habitual del templo más turístico de la ciudad.
Acceso: línea Ginza o Toei Asakusa hasta Asakusa; 3 minutos a pie. Abierto durante toda la jornada del 8 de abril.
Nishi Honganji, Kioto
La sede del budismo Jodo Shinshu en Kioto organiza una de las ceremonias más solemnes del Hana Matsuri en Japón. La escala del templo (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) da al festival una dimensión arquitectónica impresionante. Las ceremonias matutinas tienen un carácter más litúrgico; las de la tarde son más accesibles para los visitantes.
Acceso: 15 minutos a pie desde la estación de Kioto; también en autobús urbano.
Shitennoji, Osaka
Fundado en 593 por el príncipe Shotoku, Shitennoji es uno de los templos budistas más antiguos de Japón. Su Hana Matsuri combina la ceremonia del hanamido con el mercadillo de antigüedades que se celebra los días 21 de cada mes (el más conocido de Osaka). Si el 8 de abril cae cerca de un domingo, el entorno del templo tiene doble actividad.
Acceso: metro Tanimachi hasta Shitennoji-mae-Yuhigaoka; 5 minutos a pie.
Zojoji, Tokio
El templo Zojoji, junto a la Torre de Tokio, tiene un hanamido especialmente fotogénico: las flores de cerezo del parque contiguo crean un fondo natural que une la temática budista del festival con la estética de la temporada del sakura.
Acceso: metro Mita hasta Shibakoen; 5 minutos a pie.
Hana Matsuri y la temporada del cerezo
La coincidencia habitual del Hana Matsuri con el final de la temporada de cerezos no es casual: el nombre “festival de las flores” apunta precisamente a esa superposición. En buena parte de Japón, el 8 de abril cae en los últimos días de floración del cerezo en las ciudades, o al inicio de la floración en zonas de mayor altitud.
Esa coincidencia convierte los patios de los templos en escenas de gran belleza: el hanamido rodeado de pétalos caídos, la estatua del Buda entre flores frescas y la calma de un festival que no tiene el carácter masivo del hanami. Para los viajeros que llegan a Japón en la primera semana de abril, el Hana Matsuri es una forma de conectar con la dimensión religiosa del país durante la temporada más turística del año.
El elefante blanco como símbolo
En muchas procesiones del Hana Matsuri, sobre todo en las grandes ciudades, aparece un elefante blanco decorado, ya sea un animal real cedido por un zoo local o una representación sobre carroza. El elefante blanco es el animal que, en el sueño premonitorio de Maya, la madre del Buda, penetra en su costado derecho para simbolizar la concepción. Algunos de los templos más ricos del periodo Edo llegaban a usar elefantes reales en las procesiones; hoy esta práctica es rara y la mayoría recurre a representaciones.
Los templos que celebran el festival en mayo
Una minoría de templos, sobre todo algunos de la escuela Tendai y de tradiciones más apegadas al calendario lunar, celebran el Hana Matsuri el 8 de mayo. Esta versión (llamada a veces “Hana Matsuri del viejo calendario”) coincide con una floración primaveral más avanzada y con temperaturas más agradables en las zonas del norte de Japón.
Si visitas Japón en mayo y quieres participar en el festival, conviene verificar el calendario concreto de los templos de la zona.
Cómo participar correctamente
El rito es sencillo y no requiere preparación. En el templo hay un cazo pequeño (o una cuchara) junto al hanamido: se toma, se llena de amacha del recipiente y se vierte despacio sobre la cabeza o los hombros de la estatua del Buda bebé. No hay palabras concretas que pronunciar, aunque los visitantes budistas pueden recitar un breve namu amida butsu (homenaje al Buda).
Después del rito se puede beber el amacha que reparte el templo. En algunos hay un pequeño mostrador donde también venden amuletos y objetos de devoción relacionados con el festival.
El ambiente es de recogimiento tranquilo; no hace falta adoptar ninguna postura religiosa concreta ni realizar prosternaciones, salvo que se desee.
Consejos finales
- Para la versión más elaborada del festival, los templos de Kioto y Nara tienen ceremonias que empiezan por la mañana (a veces desde las 9:00) y se prolongan durante todo el día.
- El hanamido más fotogénico suele estar en los templos con jardines de cerezos tardíos; verifica la previsión de floración local para la primera semana de abril.
- El amacha tiene un sabor suave; no esperes la intensidad del té verde o del matcha.
- En los templos de barrio, el festival suele tener menos visitantes y más participantes locales, lo que ofrece una experiencia más auténtica que la de los grandes templos turísticos.
- Algunos templos reparten amacha envasado para llevar como recuerdo; un pequeño frasco es un souvenir inusual y fácil de transportar.
- La festividad no es día festivo nacional: las tiendas, el transporte y los demás servicios funcionan con normalidad el 8 de abril.