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Narita-san Fukagawa Fudo-do: el templo esotérico de Tokio

Tokio tiene templos espectaculares por sus dimensiones y su antigüedad. Pero hay algunos que resultan fascinantes precisamente por su rareza: lugares donde la modernidad arquitectónica y la práctica religiosa tradicional conviven sin que ninguna de las dos se disculpe por la otra. El Fukagawa Fudo-do, en el barrio de Monzen-Nakacho, es uno de ellos. Un complejo budista de la escuela Shingon que combina una sala principal de arquitectura contemporánea revestida de letras sánscritas con una estatua de madera de 500 años de antigüedad, y donde cinco veces al día se celebra el ritual del fuego goma al son de tambores taiko y caracolas marinas.

Resumen rápido

  • Templo budista Shingon, rama del templo Naritasan Shinshoji de Narita
  • Fundado en 1703; los edificios actuales se construyeron entre 2011 y 2012
  • Ritual goma: 9:00, 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00 h, a diario
  • Entrada gratuita; horario de 8:00 a 18:00 (hasta las 20:00 en días de festival)
  • Estación Monzen-Nakacho (líneas Tozai y Oedo del metro), salida 1

Historia del templo

El Fukagawa Fudo-do fue fundado en 1703 como rama del Naritasan Shinshoji, el famoso templo de Narita dedicado a Fudo Myoo, uno de los Reyes de la Sabiduría (Myoo) del budismo esotérico japonés. Según la tradición, la estatua principal de Fudo Myoo fue consagrada directamente por el monje Kobo Daishi, fundador de la escuela Shingon.

El edificio original quedó destruido en el terremoto de Kanto de 1923 y completamente arrasado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. El complejo que existe hoy es, en su mayor parte, una reconstrucción moderna: la Sala Principal se completó en 2011 y la Sala Interior en 2012.

La arquitectura: lo viejo y lo nuevo

El primer impacto visual al acercarse al Fukagawa Fudo-do es la Sala Principal (2011): una estructura de aspecto contemporáneo cuya fachada está cubierta de caracteres sánscritos que representan los mantras de Fudo Myoo. El efecto es completamente distinto al de cualquier otro templo budista japonés convencional.

El interior de esta sala alberga pantallas LED que anuncian los horarios de los rituales y las novedades del templo, junto a la estatua principal de Fudo Myoo y cuatro estatuas secundarias. En el sótano hay un “corredor de oración” con unos 10.000 pequeños estupas de piedra iluminados con luz contemporánea.

En contraste, el Pabellón Histórico de madera (1862), al lado, fue el Jizo-do del templo Ryuko-ji de Chiba antes de ser trasladado aquí en 1951. Contiene la estatua Onegai Fudoson, tallada en madera de alcanfor de 500 años procedente de la isla de Amakusa. La diferencia arquitectónica entre ambos edificios genera una tensión visual que define el carácter del templo.

La Sala Interior y el techo de Buda

La Sala Interior (2012) reúne tres elementos notables. El primero es la estatua del Fudo Myoo sentado, tallada por el maestro escultor Sawada Seko. El segundo, una instalación relacionada con el peregrinaje a los 88 templos de Shikoku: muestras de tierra de cada uno de los 88 templos, con ambientación sonora que incluye los sutras y los sonidos del recorrido. Y el tercero, quizá el más impactante, la pintura de techo más grande de Japón: el Buda Dainichi representado en 123 tablillas de madera de paulownia que cubren 123 metros cuadrados. La escala de la imagen, vista desde abajo, resulta abrumadora.

El ritual del fuego goma

El goma es el ritual central del budismo esotérico Shingon. Consiste en quemar tablillas de madera de cedro (gomagi) en las que se han inscrito los deseos de los fieles. Los monjes encienden el fuego sagrado y lo alimentan con las tablillas mientras recitan sutras, acompañados por tambores taiko y caracolas marinas. Se cree que el humo y las chispas que ascienden llevan las plegarias hasta las deidades.

El ritual se realiza cinco veces al día: a las 9:00, 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00 horas. En los días de festival (los días 1, 15 y 28 de cada mes) hay una sesión adicional a las 19:00. Para los visitantes no budistas, asistir al goma es una de las experiencias más intensas a nivel sensorial que ofrece un templo japonés: el fuego, el olor del cedro quemándose, el sonido percutivo de los tambores y los cantos de los monjes crean un ambiente que difícilmente se olvida.

Otros elementos del complejo

  • Fuente del Dragón del Mar de Fukagawa (Ryujin): una fuente decorada con tres cabezas de dragón que honran a Ryujin, la deidad japonesa del mar. Los fieles pueden depositar en el agua papeles especiales (emeguri) con sus deseos, con la creencia de que la deidad los llevará al dios de las aguas.
  • Santuario Kaiun Shusse Inari: un pequeño santuario sintoísta dentro del recinto budista, dedicado a la fortuna y la prosperidad. La coexistencia de espacios sintoístas y budistas en un mismo recinto es histórica en Japón (shinbutsu shugo) y era la norma antes de la separación forzosa de ambas religiones en la era Meiji.
  • Quemador de incienso: en la plaza central hay un brasero donde los visitantes queman incienso y dirigen el humo hacia la parte del cuerpo que desean curar o fortalecer. La práctica es la misma que en la mayoría de los templos budistas de Japón.

Información práctica

Horario: de 8:00 a 18:00, a diario; hasta las 20:00 h en días de festival (días 1, 15 y 28 del mes)
Entrada: gratuita
Ritual goma: 9:00, 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00 h; se añade la sesión de las 19:00 en días de festival

Cómo llegar

  • Metro de Tokio, estación Monzen-Nakacho (línea Tozai o línea Oedo), salida 1
  • A pocos minutos a pie desde la salida

El barrio de Monzen-Nakacho cuenta además con el gran santuario Tomioka Hachiman-gu a pocos metros, lo que permite combinar ambas visitas en un solo recorrido.

Consejos finales

  • Si tu objetivo principal es el ritual goma, llega unos 15 minutos antes del horario señalado para conseguir buen sitio en el interior
  • El templo está especialmente animado en los días de festival (1, 15 y 28 del mes): el horario ampliado y la actividad adicional lo hacen más interesante
  • El barrio de Monzen-Nakacho tiene el ambiente de un barrio tradicional de Tokio y merece un paseo: hay varias calles con izakayas, pequeños restaurantes de sushi y tiendas locales algo al margen del turismo más masivo
  • Combina la visita con el santuario Tomioka Hachiman-gu, que queda a menos de cinco minutos a pie y tiene un carácter muy distinto al del Fudo-do
Destinos Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura