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Setsubun: el fin del invierno japonés y sus rituales
En este artículo
- Resumen rápido
- Qué es Setsubun
- El mamemaki: ahuyentar al oni a golpe de haba
- Las sardinas y el acebo: la protección en la entrada del hogar
- El eho-maki: el rollo de la fortuna
- Dónde vivir Setsubun
- Santuario Yasaka, Kioto
- Templo Sensoji, Tokio
- Shimokitazawa, Tokio
- Naritasan Fudoson, Osaka
- Setsubun para el viajero
- Consejos finales
El 3 de febrero, Japón vive uno de sus rituales más arraigados: Setsubun, la festividad que marca la transición del invierno a la primavera según el calendario lunisolar tradicional. Aunque no es un día festivo oficial, las ceremonias en templos y santuarios, el lanzamiento de habas y el consumo del rollo de sushi de la fortuna convierten esta jornada en una experiencia singular para cualquier viajero.
Resumen rápido
- Setsubun se celebra el 3 de febrero (de manera ocasional, el 2 o el 4).
- La tradición central es el mamemaki: lanzar habas de soja tostadas gritando “oni wa soto, fuku wa uchi”.
- El eho-maki es un rollo de sushi que se come entero, mirando hacia la dirección del año y sin hablar.
- Templos y santuarios de todo Japón organizan ceremonias públicas.
- En Kioto, maikos y geishas participan en el lanzamiento de habas del Santuario Yasaka.
Qué es Setsubun
Setsubun (節分) significa literalmente “división de las estaciones” y marca el último día del invierno según el antiguo calendario japonés. Al día siguiente comienza Risshun, el inicio oficial de la primavera. La festividad implica una purificación simbólica: alejar la mala suerte acumulada durante el invierno y dar la bienvenida a la abundancia y la salud del nuevo ciclo.
El mamemaki: ahuyentar al oni a golpe de haba
El ritual más característico de Setsubun es el mamemaki (豆撒き), que se traduce como “siembra de habas”. Participantes de todas las edades lanzan habas de soja tostadas mientras gritan:
“Oni wa soto! Fuku wa uchi!” (¡Fuera los demonios! ¡Dentro la fortuna!)
El simbolismo es doble: la palabra japonesa para “haba” (mame) recuerda fonéticamente a mametsu (魔滅), que significa “destruir el mal”. Según la tradición, al terminar el ritual cada persona debe comer tantas habas como años tenga, más una extra para asegurarse la buena suerte durante el año.
En los hogares, el papel de oni suele recaer en el padre de familia, que se pone una máscara de demonio mientras el resto le arroja las habas.
Las sardinas y el acebo: la protección en la entrada del hogar
En algunas zonas rurales, sobre todo lejos de los grandes núcleos urbanos, pervive la costumbre de colgar en la puerta de casa una rama de acebo con una cabeza de sardina seca (hiiragi iwashi). Se cree que el olor acre del pescado repele a los espíritus malignos, que temen también las puntas del acebo. Esta práctica ha desaparecido casi por completo en las ciudades, pero sigue viéndose en pueblos de prefecturas como Kyoto, Shizuoka o Mie.
El eho-maki: el rollo de la fortuna
Otra tradición relevante es el eho-maki (恵方巻), un futomaki grueso que se come en silencio, sin cortarlo y mirando hacia la dirección auspiciosa del año, determinada por el ciclo del calendario zodiacal chino.
- El rollo contiene siete ingredientes que representan a los Siete Dioses de la Fortuna.
- Cortarlo se considera romper la buena suerte que encierra.
- Hablar mientras se come anula el efecto del ritual.
- La práctica se popularizó a partir de 1977 y se ha extendido por todo el país.
Los supermercados, konbini y restaurantes ofrecen eho-maki desde mediados de enero, y en los días previos al 3 de febrero encontrarás grandes expositores en todos los establecimientos de alimentación.
Dónde vivir Setsubun
Santuario Yasaka, Kioto
La celebración más fotogénica de Kioto tiene lugar en el Santuario Yasaka, en el barrio de Gion, donde maikos y geishas de los distintos okiya lanzan habas de soja desde el escenario principal. Las entradas para las primeras filas se agotan días antes, pero la explanada exterior está siempre llena de público.
Templo Sensoji, Tokio
En Asakusa, el Sensoji organiza ceremonias de estilo budista en las que también participan los Siete Dioses de la Fortuna a través de danzas rituales. La afluencia es alta, en especial por la tarde.
Shimokitazawa, Tokio
Este barrio bohemio de Tokio celebra un animado desfile del tengu (el demonio de nariz larga) por sus calles principales, que combina tradición y fiesta callejera en un ambiente muy distinto al de los grandes templos.
Naritasan Fudoson, Osaka
Uno de los templos con mayor convocatoria de la región de Kansai para la expulsión de demonios, con rituales prolongados y una participación masiva de los vecinos.
Setsubun para el viajero
Si visitas Japón a principios de febrero, Setsubun es una oportunidad excelente para asistir a ceremonias gratuitas en los principales templos y santuarios. No hace falta participar de forma activa: basta con buscar un buen punto de observación. Y si te apetece sumarte al ambiente, llevar habas de soja compradas en un konbini cercano es una forma discreta y respetuosa de hacerlo.
Los horarios de las ceremonias varían según el recinto, así que conviene consultar el calendario concreto de cada templo. La mayoría de los actos principales se celebran entre las 13:00 y las 17:00, aunque algunos templos también organizan ceremonias matinales.
Consejos finales
Setsubun reúne dos elementos clave de la sensibilidad japonesa: la purificación ritual y la conciencia del paso del tiempo. Para el viajero es una ventana privilegiada a la vida cotidiana de Japón, lejos de los circuitos turísticos habituales.
- Reserva alojamiento con antelación si viajas en estas fechas, sobre todo en Kioto, donde la demanda en febrero sigue siendo alta.
- Si tienes acceso a una cocina, preparar tu propio eho-maki siguiendo la tradición es una experiencia gastronómica y cultural que merece la pena.