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Kibune y Kurama: las montañas sagradas de Kioto
En este artículo
A media hora en tren de la estación de Demachiyanagi, en el extremo norte de Kioto, dos pequeños pueblos de montaña ofrecen uno de los contrastes más bienvenidos de la ciudad: la calma de los bosques de cedros milenarios, el sonido de los ríos de montaña, los senderos con escalones de raíces de árbol y la espiritualidad particular de los templos y santuarios enclavados en las laderas. Kibune y Kurama están unidos por un sendero de montaña de hora y media que es, en temporada, uno de los paseos más hermosos de la región de Kansai.
Resumen rápido
- Kibune: pueblo de montaña con un santuario del agua y restaurantes kawadoko de verano sobre el río.
- Kurama: pueblo con el Templo Kurama-dera, el tengu guardián del monte y el onsen reabierto.
- Sendero entre ambos: 1,5-2 horas de senderismo moderado (con secciones empinadas y raíces de árbol).
- Acceso: Eizan Electric Railway desde Demachiyanagi (Kioto) hasta Kibune-guchi (20 min) o Kurama (31 min).
- Mejor temporada: verano (kawadoko y frescor de montaña) y otoño (momiji).
- Combinable con: el túnel de momiji de la línea Eizan y el propio tren como atracción.
Kibune: el santuario del agua
El pueblo de Kibune (鞍馬) se extiende a lo largo del río Kibune, en un valle estrecho donde el bosque de cedros llega casi hasta el agua. Es un lugar de humedad y quietud, conocido sobre todo por su santuario y por su tradición de restaurantes sobre el río en verano.
El Santuario Kibune (Kibune-jinja)
El Santuario Kibune está dedicado a la divinidad del agua y de la lluvia. En Japón, la agricultura dependió durante milenios del agua de las montañas, así que los santuarios del agua tienen una importancia que va más allá de lo religioso: son el ancla espiritual de comunidades que sobrevivían, o no, según las lluvias de cada año.
El elemento más curioso del santuario es su sistema de omikuji acuático: en lugar de sacar un papel con la fortuna ya impresa, se obtiene un papel en blanco que solo revela el mensaje al mojarlo en el agua del arroyo del santuario. El mensaje aparece en japonés.
El horario habitual es de 6:00 a 18:00 y la entrada es gratuita. El santuario principal está en el centro del pueblo; el Okunomiya, su recinto interior más sagrado, queda un kilómetro más adelante, valle arriba.
Los restaurantes kawadoko
De junio a septiembre, los restaurantes de Kibune colocan plataformas de madera directamente sobre el río (kawadoko, 川床). Los comensales comen con el agua corriendo a centímetros de sus pies, en un ambiente que puede ser cinco o seis grados más fresco que el centro de Kioto en pleno verano. Los menús son de kaiseki tradicional, con pescado de río, ayu (trucha de río japonesa) a la parrilla y sukiyaki de temporada.
Es una de las experiencias gastronómicas más específicamente japonesas que pueden vivirse cerca de Kioto. Los precios son elevados para los estándares de la región (por lo general, de 31,22 USD para arriba por persona), pero la experiencia lo justifica. En julio y agosto, la reserva es imprescindible.
El sendero entre Kibune y Kurama
El sendero de montaña que conecta los dos pueblos es uno de los paseos más queridos de la región de Kioto. Parte del Okunomiya del Santuario Kibune, sube por la ladera del monte entre cedros milenarios y raíces de árbol que forman escalones naturales, y desciende hasta el Templo Kurama-dera, en el lado sur del monte.
- Duración: de 1,5 a 2 horas a ritmo moderado.
- Dificultad: media; hay tramos empinados y terreno irregular.
- Material necesario: calzado con buen agarre; con lluvia, el terreno se vuelve resbaladizo.
- Puntos destacados: las estatuas sekibutsu entre cedros, el Okunoin Mao-do, el sendero Kinone-michi (el corredor de raíces de cedro) y la fuente natural Ushiwakamaru.
A lo largo del recorrido no hay máquinas expendedoras ni servicios, así que llevar agua propia es imprescindible.
Kurama: el templo del tengu
El pueblo de Kurama (鞍馬) está presidido por el Templo Kurama-dera, uno de los templos budistas más singulares de la región de Kioto. No pertenece a ninguna de las grandes sectas budistas japonesas: es un templo independiente, con una tradición propia y una estética de bosque y misterio que lo distingue de los grandes templos del centro histórico.
El Templo Kurama-dera
El templo se extiende por la ladera sur del monte, con el edificio principal (Honden) en la parte alta y varios recintos repartidos por el sendero de subida. Se puede acceder a pie (por el sendero de los 99 giros, Tsuzuraori) o en el pequeño teleférico (cable car) que sube desde la puerta Niomon.
El Honden cuenta con una plataforma de observación con vistas hacia el sur, sobre el valle donde se extiende el norte de Kioto. El horario habitual es de 9:00 a 16:00.
Los tengu de Kurama
El monte Kurama es el territorio mítico del tengu, uno de los seres más característicos del folclore japonés: una criatura con rasgos de pájaro y de humano —nariz larga o pico, según la representación— a la que se atribuyen poderes sobrenaturales y el dominio de las artes marciales. La leyenda cuenta que el joven guerrero Ushiwakamaru (quien sería conocido como Minamoto no Yoshitsune) aprendió sus habilidades de combate del gran tengu de Kurama.
Las representaciones del tengu están por todo el pueblo y el templo, desde máscaras en las tiendas hasta estatuas en los miradores. La estación de Kurama de la Eizan está decorada con esta figura.
Kurama Onsen
El Kurama Onsen, a unos 10 minutos a pie del pueblo, reabrió en noviembre de 2024 tras varios años de renovaciones. Admite visitantes con tatuajes, una excepción a la norma habitual de los onsen japoneses que amplía su accesibilidad. Tiene baños exteriores (rotenburo) con vistas al bosque de montaña y restaurante.
Cómo llegar y moverse
Desde la estación de Demachiyanagi (accesible en metro Karasuma desde el centro de Kioto, o en autobús desde Kioto Station), la Eizan Electric Railway lleva a Kibune-guchi en 20 minutos y a Kurama en 31 minutos.
Desde Kibune-guchi (la estación para Kibune), el pueblo queda a 20 minutos a pie, o a unos 5 minutos en el pequeño autobús local (de frecuencia limitada) o en taxi.
El Kansai Thru Pass cubre la línea Eizan, además de las líneas de metro y autobús de la región. El pase de día Eizan (Ee Kippu) resulta rentable para quien va a usar el tren varias veces en la misma jornada, incluido el regreso.
Las mejores temporadas
- Verano (junio-agosto): la combinación del kawadoko con el frescor natural de la montaña convierte la excursión en una forma de escapar del calor de Kioto. Imprescindible reservar con antelación en los restaurantes del río.
- Otoño (noviembre): el momiji de las laderas del monte crea un espectáculo de color que coincide, además, con el ya mencionado túnel de momiji de la línea Eizan en el trayecto de ida o de vuelta.
- Primavera (abril): más tranquila que las anteriores, con el verdor reciente de los cedros y algunas flores de cerezo en las zonas más bajas.
Consejos finales
El orden más recomendable para la excursión es este: llegar a Kibune, visitar el santuario, caminar hasta Kurama por el sendero de montaña y bajar al pueblo de Kurama para tomar el tren de vuelta. Este recorrido sigue la lógica del desnivel, ya que la subida desde Kibune es más progresiva que desde el lado de Kurama.
Lleva calzado adecuado, agua y algo de comida. Y, si el tiempo lo permite, una pausa en el restaurante Yoshuji (vegetariano, junto a la salida del templo) es una buena forma de cerrar la jornada.