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Tori no Ichi: el mercadillo de la suerte en noviembre
En este artículo
- Resumen rápido
- Historia y origen
- Los kumade: rastrillos de la fortuna
- Cómo funciona la negociación
- Principales ubicaciones en Tokio
- Asakusa: Chokokuji y santuario Otori
- Hanazono Shrine, en Shinjuku
- Tomioka Hachimangu, en Monzen-Nakacho
- Otros santuarios en Tokio
- Qué más hay en el mercadillo
- Consejos prácticos
- Consejos finales
Cada noviembre, en los días del gallo del calendario zodiacal chino, templos y santuarios de todo Japón celebran el Tori no Ichi (酉の市), uno de los mercadillos más animados y coloridos del otoño japonés. Miles de puestos venden los llamados kumade: rastrillos de bambú decorados con figuras de la suerte que comerciantes y particulares compran para “rastrillar la prosperidad” hacia sus hogares y negocios durante el año entrante. El ambiente es festivo, bullicioso y completamente distinto al de cualquier feria occidental.
Resumen rápido
- El Tori no Ichi se celebra en los días del gallo del mes de noviembre, según el calendario zodiacal.
- El mercadillo opera durante 24 horas seguidas desde medianoche, incluso de madrugada.
- Los kumade son rastrillos decorados con amuletos de buena fortuna para atraer prosperidad.
- La ubicación más popular en Tokio es el templo Chokokuji y el santuario Otori, en Asakusa.
- La negociación del precio es una tradición: al final se paga el precio original con aplausos de despedida.
Historia y origen
El Tori no Ichi comenzó en el período Edo como una festividad de acción de gracias por la cosecha en el santuario Owashi, donde los agricultores ofrecían gallos a las deidades. Con el tiempo, vendedores y comerciantes montaron sus puestos alrededor del santuario y la feria fue adquiriendo su carácter actual: una celebración orientada a la prosperidad comercial y al éxito en los negocios para el año siguiente. El nombre alude al día del gallo (tori) del zodíaco chino y al mercado (ichi) que se celebra ese día.
El mes de noviembre puede tener dos o tres días del gallo, según el año. Cuando hay tres, existe la creencia popular de que ese año trae más riesgo de incendios, aunque no es más que una superstición folclórica sin base real.
Los kumade: rastrillos de la fortuna
El elemento central del Tori no Ichi es el kumade, literalmente “mano de oso”: un rastrillo de bambú convertido en objeto decorativo y amuleto de prosperidad. Los primeros kumade eran simples manojos de tallos de arroz y paja trenzados, símbolo directo de la cosecha. Con el paso de los siglos se fueron elaborando hasta convertirse en piezas intrincadas, cuajadas de amuletos de la suerte.
Un kumade moderno puede incluir grullas y tortugas como símbolos de longevidad, monedas doradas y lingotes de oro en miniatura para la prosperidad económica, máscaras de Okame para la felicidad, barcos del tesoro cargados de riqueza y fardos de arroz atados con cuerdas rojas. Los hay desde pequeños, que caben en la palma de la mano, hasta enormes composiciones de metro y medio que presiden la entrada de negocios y restaurantes.
La costumbre dicta comprar cada año un kumade más grande que el anterior, símbolo de que la prosperidad va en aumento. Al adquirir uno nuevo, se devuelve el del año pasado al mismo puesto o santuario para que sea purificado.
Cómo funciona la negociación
Una de las particularidades más divertidas del Tori no Ichi en Asakusa es el ritual de la negociación. El vendedor propone un precio, el comprador intenta rebajarlo y, en ese tira y afloja, ambas partes llegan a un acuerdo fingido, ya que al final el comprador paga el precio original. Al cerrarse el trato, el vendedor y los empleados del puesto realizan un aplauso rítmico llamado tejime para celebrar la venta y desear prosperidad al comprador. Los aplausos son espectaculares: sonoros, sincronizados y audibles en todo el mercadillo.
Principales ubicaciones en Tokio
Asakusa: Chokokuji y santuario Otori
La concentración más famosa del Tori no Ichi en Tokio se despliega en el norte de Asakusa, alrededor del templo Chokokuji y el santuario Otori. El ambiente es el más intenso y bullicioso de todos los mercadillos de la ciudad, con centenares de puestos alineados en largas calles iluminadas con farolillos. El acceso más cómodo es desde las estaciones de Iriya o Minowa, en la línea Hibiya (unos diez minutos a pie), aunque también se puede llegar caminando unos veinte minutos desde la estación de Asakusa.
Hanazono Shrine, en Shinjuku
El santuario Hanazono, en el corazón de Shinjuku y junto al barrio de entretenimiento Kabukicho, celebra también su propio Tori no Ichi, con una atmósfera más urbana y nocturna. Es especialmente popular entre trabajadores y comerciantes del ocio y la hostelería. Tiene acceso directo desde la estación de Shinjuku.
Tomioka Hachimangu, en Monzen-Nakacho
Este gran santuario del este de Tokio, asociado a los orígenes del sumo moderno, celebra un Tori no Ichi de carácter más tradicional y tranquilo que el de Asakusa. Es una buena alternativa para quienes prefieren un ambiente menos masificado.
Otros santuarios en Tokio
El mercadillo se repite en el santuario Namiyoke de Tsukiji, en el santuario Matsushima de Ningyocho y en numerosos santuarios de Kichijoji, Setagaya, Shibuya, Meguro y Shinagawa. Fuera de Tokio hay versiones en Sakai (Osaka), Kanazawa, Nagoya y Shizuoka.
Qué más hay en el mercadillo
Además de los puestos de kumade, el Tori no Ichi tiene una parte gastronómica importante. Los vendedores de comida callejera (yatai) ofrecen yakitori, okonomiyaki, taiyaki, algodón de azúcar, dulces y sake caliente (amazake). El ambiente de los yatai en otoño, con el vapor de los platos calientes y las luces del festival, es de los más envolventes de todo el calendario festivo japonés.
Consejos prácticos
- El mercadillo abre oficialmente a medianoche, pero el ambiente más animado va de las 18:00 a cerca de las 22:00.
- Lleva efectivo: los puestos de kumade no suelen aceptar tarjeta.
- Los kumade pequeños cuestan desde unos 6,24 USD; los grandes y elaborados pueden superar los 624,45 USD.
- El kumade del año anterior se devuelve entregándolo en el puesto donde se compró o dejándolo en el área designada del santuario.
- Ve entre semana si puedes: los fines de semana el gentío en Asakusa es muy intenso.
Consejos finales
El Tori no Ichi es una de esas festividades japonesas que no figuran en los itinerarios estándar, pero que merece la pena buscar si el viaje coincide con noviembre. No hay nada especial que preparar: basta con llegar al santuario, dejarse llevar por el ambiente, picar algo en los puestos y observar el ritual de las negociaciones y los aplausos. Y si quieres llevarte un kumade a casa como recuerdo, los más pequeños son perfectamente transportables en el equipaje.