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Museo al Aire Libre de Hakone: escultura en el paisaje
En este artículo
En el área de Hakone, entre los bosques y el paisaje volcánico que rodean al monte Fuji, hay un museo que no tiene paredes. O, más exactamente, cuyas paredes son las montañas y el cielo. El Hakone Open-Air Museum (箱根彫刻の森美術館, Hakone Chokoku no Mori Bijutsukan) abrió en 1969 como el primer museo de escultura al aire libre de Japón, en un momento en que la idea de que una colección de arte de primer nivel pudiera existir bajo el cielo abierto resultaba todavía radical.
Más de medio siglo después, su colección permanente reúne esculturas de Henry Moore, Auguste Rodin, Alberto Giacometti, Joan Miró y Constantin Brancusi, además de un pabellón interior dedicado en exclusiva a Pablo Picasso. La mezcla de arte de nivel internacional con la experiencia del paisaje de Hakone convierte la visita en algo que no tiene equivalente exacto en el resto del país.
Resumen rápido
- El Hakone Open-Air Museum está a 5 minutos a pie de la estación Chokoku no Mori del tren Hakone Tozan
- El recinto ocupa unos 70.000 metros cuadrados, con más de 120 esculturas al aire libre
- El Pabellón Picasso alberga más de 300 obras del artista
- Hay un área de aguas termales para sumergir los pies (ashiyu) dentro del recinto
- Horario: 9:00 a 17:00, todos los días del año
La colección exterior
El corazón del museo es la colección de escultura permanente repartida por el parque. Las obras se sitúan en el paisaje con clara intención: algunas se colocan en puntos elevados para que la vista incluya el entorno montañoso; otras se ubican en depresiones del terreno que crean un microambiente íntimo alrededor de la pieza.
Henry Moore tiene la mayor presencia en la colección: más de 26 obras del escultor británico forman el Jardín Moore, entre ellas algunas de las piezas más grandes del museo. Las formas orgánicas de Moore, con sus huecos y curvas, dialogan de manera especialmente directa con el paisaje volcánico de Hakone.
Auguste Rodin está representado con piezas fundamentales de su producción, incluida una versión de El pensador y otras esculturas de su período tardío.
Joan Miró aporta varias piezas de gran formato, que llevan al recinto los colores primarios y las formas biomórficas que caracterizan su obra. El contraste con el verde del paisaje es uno de los más fotogénicos del museo.
Ossip Zadkine y Émile Antoine Bourdelle también tienen una presencia significativa, junto con escultores japoneses modernos que el museo ha ido incorporando con regularidad desde su fundación.
El Pabellón Picasso
Para muchos visitantes, el atractivo más singular del Hakone Open-Air Museum no es la escultura exterior, sino el Pabellón Picasso: un edificio interior con una colección permanente de más de 300 obras de Pablo Picasso, entre pinturas, esculturas, cerámica y grabados. La colección cubre todas las etapas de su producción, desde sus trabajos tempranos hasta las obras de los años 60.
La colección de cerámica de Picasso es especialmente notable. Las más de 150 piezas cerámicas del artista (platos, jarras y otras formas), realizadas en colaboración con el taller Madoura de Vallauris (Francia), están representadas con originales de tiraje limitado. Son objetos que combinan el vocabulario visual que Picasso exploró en la pintura con las posibilidades específicas del material cerámico.
La existencia de esta colección en Hakone se debe a una adquisición sistemática del museo desde los años 70, cuando las obras de Picasso eran todavía relativamente accesibles en el mercado internacional. Hoy sería imposible reunir una colección equivalente.
El área de aguas termales
Una de las singularidades más inesperadas del museo es el área de ashiyu: una piscina de aguas termales en la que los visitantes pueden sumergir los pies. El agua procede de los manantiales naturales de Hakone, con las propiedades sulfurosas características de esta zona volcánica.
El ashiyu está al aire libre y rodeado de vegetación. Remojar los pies en agua caliente natural mientras se contemplan las esculturas del parque es una de esas combinaciones que solo existen en Japón.
Las obras interactivas
A diferencia de muchos museos de arte, que mantienen la distancia entre la obra y el espectador, el Hakone Open-Air Museum cuenta con varias instalaciones diseñadas para habitarse o recorrerse físicamente:
- La Symphonic Sculpture es una torre de cristales de colores de unos 18 metros de altura que se puede subir desde el interior. Desde dentro, los paneles de cristal crean una experiencia visual caleidoscópica que varía con el ángulo de la luz solar. Es una de las obras más fotografiadas del museo.
- El Mosaico de la Felicidad es una escultura de mosaico de colores vivos sobre cuya superficie se puede caminar y que, vista desde el exterior, ofrece una lectura completamente distinta.
Cómo llegar
El Hakone Open-Air Museum es uno de los destinos del área de Hakone más fáciles de alcanzar en transporte público.
Desde Tokio con el tren Romancecar de Odakyu: desde la estación de Shinjuku, el Romancecar Express (unos 85 minutos) llega hasta Hakone-Yumoto. Desde allí, el tren Hakone Tozan (el tren de cremallera de Hakone) llega hasta la estación de Chokoku no Mori en unos 40 minutos. El museo queda a 5 minutos a pie de la estación.
Con el Hakone Free Pass: el pase de dos o tres días de Odakyu cubre el Romancecar, el tren Hakone Tozan, el funicular, el teleférico y el barco del lago Ashi. Con este pase, la entrada al museo tiene descuento (la entrada no está incluida, pero el descuento es de unos 0,62 USD).
Con JR Pass: el JR Pass no cubre ni el Romancecar ni el Hakone Tozan. La alternativa es tomar el shinkansen hasta Odawara y, desde allí, el Hakone Tozan.
Horarios y precios
Horario: todos los días de 9:00 a 17:00 (última entrada a las 16:30). No cierra ningún día del año, festividades incluidas.
Precios orientativos:
- Adultos: 9,99 USD
- Universitarios y bachillerato: 7,49 USD
- Estudiantes de secundaria y primaria: 5,00 USD
La entrada incluye el acceso a la totalidad del parque, el Pabellón Picasso y el área de ashiyu.
Mejor época para visitar
- Otoño (de mediados de octubre a noviembre): los arces y árboles caducos del parque se tiñen de rojo y naranja. La escultura sobre el paisaje otoñal es el punto álgido visual del año.
- Primavera (de finales de marzo a mayo): los cerezos y la vegetación renaciente crean un ambiente completamente distinto al del otoño.
- Verano: el museo tiene pocas zonas de sombra en el exterior, así que conviene llevar protección solar y agua. Las esculturas de Moore y Miró resultan especialmente luminosas con la luz estival.
- Invierno: los días despejados ofrecen las mejores vistas del monte Fuji desde el parque (cuando es visible). El ashiyu en invierno, con agua caliente y aire frío, es una experiencia muy recomendable.
La cafetería y el restaurante
El museo cuenta con cafetería y restaurante dentro del recinto. El restaurante (servicio de almuerzo, principalmente) tiene vistas al jardín. La cafetería ofrece desayuno japonés y bocadillos. Los precios se mueven en el rango habitual de la restauración de atracción turística: entre 5,00 USD y 12,49 USD por plato.
Consejos finales
- Llegar a las 9:00, a primera hora, permite disfrutar del parque sin grupos; los días laborables son bastante menos concurridos que los fines de semana.
- La visita completa (parque exterior, Pabellón Picasso y ashiyu) lleva entre 3 y 4 horas a quien quiera verlo todo con calma.
- El ashiyu requiere toalla o toallita de manos; si no la llevas, el museo vende toallas pequeñas en la tienda de la entrada.
- El parque tiene senderos de tierra en algunos tramos: basta con calzado cómodo, sin necesidad de zapatos de senderismo.
- Para la fotografía nocturna: el museo no abre de noche, pero la zona alrededor de la estación Chokoku no Mori ofrece una iluminación interesante al atardecer en el tramo del tren Hakone Tozan.