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Museo Edo-Tokyo: la historia de la ciudad en Ryogoku
En este artículo
- Resumen rápido
- La arquitectura del edificio
- La réplica del puente Nihonbashi
- La sección Edo (plantas 5 y 6)
- La ciudad de madera
- Los incendios
- El teatro kabuki y el entretenimiento popular
- Los oficios y la economía
- La sección Meiji y el siglo XX
- El Tokio Meiji
- El Gran Terremoto de Kanto de 1923
- Los bombardeos de 1945
- Las exposiciones temporales
- Cómo llegar
- Horarios y precios
- Las audioguías
- Consejos finales
Tokio tiene muchos museos, pero solo uno intenta contar la historia completa de la ciudad, desde sus orígenes como pequeño asentamiento de pescadores hasta su transformación en la metrópolis contemporánea que conocemos. El Museo Edo-Tokyo (江戸東京博物館), en el barrio de Ryogoku, abrió en 1993 y, desde entonces, ha sido la referencia para entender cómo esta ciudad se construyó, se destruyó y se reconstruyó una y otra vez a lo largo de cuatro siglos. Si solo hay tiempo para un museo de historia en Tokio, este es el candidato más sólido.
Resumen rápido
- El Museo Edo-Tokyo está en Ryogoku, frente al pabellón Kokugikan (el estadio de sumo), a 3 minutos de la estación Ryogoku de la línea JR Sobu
- La exposición permanente ocupa las plantas 5 y 6 del edificio y abarca desde el período Edo (1603) hasta el siglo XX
- La pieza central es una réplica a tamaño real del puente Nihonbashi, que se puede cruzar a pie
- Horario: 9:30 a 17:30 (sábados hasta las 19:30); cerrado los lunes
- Entrada: 3,75 USD adultos; gratuita para menores de secundaria y para residentes de Tokio mayores de 65 años
La arquitectura del edificio
El edificio del Museo Edo-Tokyo fue diseñado por el arquitecto Kiyonori Kikutake y es, en sí mismo, un objeto arquitectónico reconocible: una estructura enorme elevada sobre pilotes, con una forma que evoca los graneros tradicionales japoneses a una escala gigantesca. Su parte superior sobresale por encima de los edificios circundantes de Ryogoku y resulta visible desde varios puntos del barrio.
Este diseño sobre pilotes cumple una función práctica (genera un espacio público cubierto en la planta baja) y otra simbólica: el museo flota literalmente sobre la ciudad que documenta, como si la historia de Tokio quedara suspendida entre el suelo y el cielo.
La réplica del puente Nihonbashi
Al entrar en la exposición permanente por la escalera principal, lo primero que recibe al visitante es una réplica a tamaño real del puente Nihonbashi (日本橋), el puente de madera que durante el período Edo fue el punto de partida oficial de todas las rutas del país: el kilómetro cero de Japón. El puente original se construyó en 1603 y fue reemplazado varias veces; el actual es de piedra y queda cubierto por una autopista elevada en el centro de Tokio.
La réplica del museo es transitable: los visitantes cruzan el puente para entrar en la sección Edo de la exposición, un gesto que sintetiza la manera en que el museo entiende el recorrido histórico. El puente es el umbral.
La sección Edo (plantas 5 y 6)
La sección del período Edo (1603-1868) ocupa la mayor parte de la exposición permanente y se organiza en varias áreas temáticas.
La ciudad de madera
Las maquetas del Edo del siglo XVIII son el atractivo más popular de esta sección: edificios a escala, calles reproducidas con detalle, embarcaciones en los canales y la distribución social de los distintos barrios. La maqueta de la zona de Nihonbashi en el apogeo del período Edo muestra la densidad y la organización de una ciudad que llegó a superar el millón de habitantes y a convertirse en una de las más pobladas del mundo de su época.
Los incendios
Edo era una ciudad de madera y los incendios la devastaron una y otra vez. El más famoso, el Incendio de Meireki de 1657, destruyó más de la mitad de la ciudad en tres días. El museo documenta este ciclo de destrucción y reconstrucción que marcó a fondo la cultura y la arquitectura de la urbe: la ligereza, la disposición a reconstruir y el rechazo al apego material a los edificios que todavía hoy caracteriza la relación de Tokio con su propio patrimonio urbano.
El teatro kabuki y el entretenimiento popular
Una de las secciones más elaboradas es la dedicada al teatro kabuki y al entretenimiento popular del período Edo. Maquetas del teatro Nakamura-za (el más famoso de Edo), trajes y maquillaje de kabuki, linternas de los espectáculos y el sistema de tramoya que permitía los efectos especiales de los escenarios se exhiben con un nivel de detalle que convierte esta sección en una experiencia con valor propio, al margen del resto del museo.
Los oficios y la economía
Completan esta sección los talleres de artesanos reconstruidos, las herramientas de los distintos oficios del período Edo, los sistemas de distribución de agua y de gestión de residuos de la ciudad (Edo fue notable por su sistema de reciclaje mucho antes de que el concepto existiera) y los mercados de pescado, verduras y materiales de construcción.
La sección Meiji y el siglo XX
La segunda gran sección del museo cubre el período Meiji (1868-1912), el brutal proceso de modernización que transformó Edo en Tokio, y el siglo XX hasta la posguerra.
El Tokio Meiji
Las reproducciones de fachadas de edificios de la era Meiji, a la escala del propio museo (con dos plantas de altura), permiten caminar literalmente entre las construcciones del período y comparar el estilo híbrido que mezcló la arquitectura occidental con elementos japoneses. Las fotos y objetos documentan cómo el vestuario, los transportes, la alimentación y las costumbres cambiaron en una sola generación.
El Gran Terremoto de Kanto de 1923
El terremoto de Kanto de 1923 destruyó casi por completo Tokio y Yokohama, y se cobró más de 100.000 vidas. El museo documenta este episodio con material fotográfico, objetos recuperados de los escombros y mapas del área afectada. El terremoto fue, junto con los bombardeos de 1945, el segundo gran colapso de la ciudad en el siglo XX.
Los bombardeos de 1945
La noche del 9 al 10 de marzo de 1945, los bombardeos incendiarios estadounidenses sobre Tokio mataron en pocas horas a más de 80.000 personas y destruyeron el 40 % de la ciudad. El museo documenta este episodio con sobriedad: testimonios, fotografías y objetos cotidianos recuperados entre los escombros.
Las exposiciones temporales
El Museo Edo-Tokyo organiza varias exposiciones temporales al año sobre temas concretos de la historia de la ciudad o del período Edo-Meiji. Suelen tener entrada adicional (por lo general, de 5,62 USD a 8,12 USD) y son de calidad notable.
Cómo llegar
- Línea JR Sobu: estación de Ryogoku (salida oeste), 3 minutos a pie. El edificio del museo es visible desde la estación.
- Metro Oedo: estación de Ryogoku (salida A3 o A4), 1 minuto a pie.
La estación de Ryogoku es también la más cercana al Kokugikan, el pabellón de sumo de Tokio. Combinar ambas visitas es una opción natural: el sumo, solo si hay torneo activo (enero, mayo o septiembre); el Kokugikan, además, alberga un pequeño museo de sumo gratuito cuando no hay torneos.
Horarios y precios
Horario: 9:30 a 17:30 (entrada hasta las 17:00); los sábados se amplía hasta las 19:30 (entrada hasta las 19:00). Cerrado los lunes (y el martes si el lunes es festivo) y del 28 de diciembre al 3 de enero.
Precios orientativos:
- Adultos: 3,75 USD
- Universitarios: 3,00 USD
- Menores de secundaria y primaria: gratuita
- Residentes de Tokio mayores de 65 años: gratuita
- Las exposiciones temporales tienen precio adicional
Las audioguías
El museo ofrece audioguías en varios idiomas, español incluido. La audioguía cubre los puntos principales de la exposición permanente y añade un contexto que los paneles no siempre proporcionan. Para un visitante sin conocimiento previo del período Edo, mejora notablemente la experiencia.
Consejos finales
- El museo cierra los lunes; verifica el horario antes de ir, sobre todo en periodos de festivos.
- La visita completa de la exposición permanente lleva entre 2,5 y 4 horas a ritmo cómodo; centrada solo en las secciones que más te interesen, puede hacerse en 90 minutos.
- El edificio cuenta con cafetería en la planta baja y tienda de souvenirs, con libros y réplicas de objetos de la exposición.
- Ryogoku tiene varios restaurantes de chankonabe (el guiso de los luchadores de sumo) alrededor del Kokugikan; combinar el museo con una comida en uno de ellos es una opción gastronómica auténtica del barrio.
- Para los aficionados al sumo: el museo del Kokugikan (Sumo Museum, entrada gratuita en días sin torneo) queda literalmente a 5 minutos del Museo Edo-Tokyo.