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Origami: historia y tipos de la papiroflexia japonesa

Una hoja cuadrada de papel, sin tijeras ni pegamento, y un conjunto de pliegues precisos. De esa sencillez nace una disciplina que lleva siglos fascinando al mundo entero. El origami, palabra que une los caracteres japoneses de “doblar” y “papel”, es mucho más que un pasatiempo: es una forma de arte con su propia historia, su teoría y su lenguaje visual.

Resumen rápido

  • El origami surgió en Japón alrededor del siglo VI, con la llegada del papel desde China.
  • Sus reglas básicas son simples: una sola hoja cuadrada, sin cortes ni pegamento.
  • El sistema Yoshizawa-Randlett (años sesenta) estandarizó los diagramas a nivel internacional.
  • Existen cuatro grandes tipos: tradicional, modular, de acción y wet folding.
  • La grulla de papel (orizuru) es su símbolo más conocido, asociado a los deseos y a la paz.

Breve historia del origami

El papel llegó a Japón en el siglo VI de la mano de monjes budistas procedentes de China y Corea. Los primeros usos del papel doblado fueron rituales y ceremoniales: en santuarios sintoístas y templos budistas, ciertas formas de papel representaban ofrendas o marcaban espacios sagrados.

Durante el período Heian (794-1185), el plegado se incorporó a la cultura cortesana como una habilidad refinada que los nobles debían dominar. Aun así, el papel era tan caro que el origami seguía siendo un privilegio de las clases altas.

No fue hasta el período Edo (1600-1868) cuando la producción de papel se masificó lo suficiente como para que el origami se extendiera entre la población general. El primer libro documentado de instrucciones, el Sembazuru Orikata, apareció en 1797 y explicaba cómo plegar una red de grullas interconectadas a partir de una sola hoja.


Las reglas fundamentales

El origami clásico se rige por tres principios sencillos pero estrictos:

  • Una sola hoja: la pieza parte siempre de una única hoja de papel, normalmente cuadrada.
  • Sin tijeras: no se recorta nada.
  • Sin pegamento: no se unen partes; el resultado surge solo de los pliegues.

Estas restricciones, en apariencia limitadoras, son justo lo que da al origami su riqueza: la creatividad se ejerce dentro de un marco rígido, lo que obliga a soluciones ingeniosas para representar formas complejas.

Para practicar, en cualquier papelería o gran almacén de Japón encontrarás paquetes de papel ya cortado en cuadrados de distintos tamaños y colores. El tamaño estándar más habitual es de 15 por 15 centímetros, aunque a los principiantes les resulta más cómodo empezar con hojas más grandes.


El sistema Yoshizawa-Randlett

Antes de los años sesenta, las instrucciones de origami se transmitían de persona a persona o se describían con palabras, lo que hacía muy difícil compartir modelos entre quienes no hablaban el mismo idioma.

Akira Yoshizawa, considerado el padre del origami moderno, desarrolló entre los años cincuenta y sesenta un sistema de notación gráfica que representaba cada tipo de pliegue con una línea o un símbolo específico. Samuel Randlett lo refinó y lo divulgó internacionalmente, y de ahí que el sistema lleve el nombre de ambos.

El resultado fue un lenguaje universal: permite que una persona en Buenos Aires siga instrucciones creadas en Tokio sin necesidad de traducción. Es el sistema que se usa hoy en todos los libros y recursos digitales de origami del mundo.


Tipos de origami

Origami tradicional

El más conocido, con modelos transmitidos de generación en generación: grullas, flores, cajas, animales. Parte siempre de una hoja cuadrada y no admite cortes.

Origami modular

Consiste en plegar múltiples unidades idénticas y ensamblarlas sin pegamento para crear estructuras tridimensionales complejas. Las esferas Kusudama son el ejemplo más conocido. Permite formas que serían imposibles con una sola hoja.

Origami de acción

Piezas que se mueven al manipularlas: ranas que saltan, pájaros que baten las alas, bocas que se abren y cierran. El diseño debe planificar tanto la forma estática como el mecanismo de movimiento.

Wet folding

Técnica avanzada en la que el papel se humedece ligeramente antes de plegarlo. Así se logran curvas suaves y formas orgánicas imposibles con pliegues secos, con resultados especialmente realistas en figuras de animales. El papel debe ser grueso y contener una buena cantidad de metilcelulosa.


La grulla de papel: el orizuru

De todas las figuras del origami, la grulla (orizuru) es la más cargada de simbolismo. En la tradición japonesa, la grulla es un animal sagrado que vive mil años y representa la longevidad, la buena fortuna y la paz.

La leyenda del senbazuru dice que quien pliegue mil grullas de papel verá cumplido su deseo más profundo. Esta historia cobró una dimensión histórica especial gracias a Sadako Sasaki, una niña de doce años que era bebé cuando cayó la bomba atómica sobre Hiroshima y que desarrolló leucemia a causa de la radiación. Ingresada en el hospital, empezó a plegar grullas con el deseo de recuperarse. Murió en 1955 sin llegar a las mil, pero sus compañeros de clase completaron la serie. El Monumento a la Paz de los Niños, en el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, está dedicado a su memoria y recibe cada año miles de grullas de papel enviadas desde todo el mundo.


Origami contemporáneo: Coco Sato

El origami sigue evolucionando en manos de artistas que lo llevan más allá de la hoja de papel. La artista japonesa Coco Sato combina la papiroflexia tradicional con instalaciones a gran escala, elementos electrónicos y materiales no convencionales. Sus obras se han expuesto en instituciones de arte de varios países y demuestran que las reglas del origami clásico pueden ser el punto de partida de un lenguaje artístico plenamente contemporáneo.


Dónde aprender origami en Japón

En Tokio, el Museo Origami de Yushima (Bunkyo) ofrece talleres para todos los niveles en un espacio dedicado en exclusiva a esta disciplina. La Asociación Internacional de Origami tiene su sede en Japón y organiza eventos con regularidad.

En Kioto y Osaka, numerosos talleres de artesanía tradicional incluyen sesiones de origami dentro de programas más amplios de cultura japonesa. Muchos hoteles y ryokan también ofrecen actividades de plegado a sus huéspedes, sobre todo en vacaciones.


Consejos finales

Si quieres iniciarte en el origami durante tu viaje, empieza por comprar un paquete de papel en cualquier papelería japonesa: los colores son excelentes y los precios, muy bajos. Los libros de instrucciones bilingües (japonés-inglés) se encuentran en las grandes librerías.

El origami es, además, uno de los mejores souvenirs que puedes llevarte: pesa poco, no se rompe en la maleta y tiene un significado cultural profundo. Y si dominas aunque sea la grulla básica antes de llegar a Japón, tendrás un punto de conexión genuina con las personas que encuentres.

Cultura y etiqueta Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura