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Parque de Nara: ciervos, templos y esencia japonesa

En Nara, los ciervos tienen prioridad. Caminan por el parque, cruzan las calles y se acercan a los visitantes con una familiaridad que sorprende la primera vez y que después parece de lo más natural. Hay entre 1.200 y 1.300 viviendo en libertad dentro y alrededor del parque, protegidos como Tesoros Naturales Nacionales desde 1957. Forman parte de la ciudad tanto como los templos y los santuarios.

Resumen rápido

  • El parque de Nara tiene más de 500 hectáreas y alberga ciervos sika en libertad.
  • El templo Todaiji guarda el Buda de bronce más grande del mundo dentro del edificio de madera más grande del mundo.
  • El santuario Kasuga Taisha reúne más de 3.000 linternas de piedra y bronce.
  • El parque está a 45-50 minutos de Kioto en tren (Kintetsu o JR).
  • Mejor época: primavera (cerezos, marzo-abril) y otoño (arces, noviembre).

Los ciervos sika: animales sagrados y turísticos a la vez

Según la tradición, en el año 768 un dios llegó al monte Mikasa montado en un ciervo blanco. Desde entonces, los ciervos del parque de Nara se consideran mensajeros divinos, y matar a uno fue un delito capital hasta la era Meiji.

Hoy viven en libertad total, pero están completamente acostumbrados a los humanos. Aprenden a inclinarse, y muchos visitantes interpretan que imitan el saludo japonés cuando en realidad solo están condicionados para conseguir las galletas senbei que los vendedores del parque despachan en paquetes de unos 0,94 USD - 1,25 USD.

Precaución en ciertas épocas: en otoño, durante el celo, los machos pueden volverse agresivos. En primavera, las madres con cervatos recién nacidos también reaccionan con brusquedad si se sienten amenazadas. Seguir las indicaciones de los carteles informativos del parque evita incidentes.


Templo Todaiji: el Buda de 15 metros

Fundado en el siglo VIII por el emperador Shomu, el Todaiji (“Gran Templo del Este”) es uno de los templos más importantes del budismo japonés. Su sala principal, el Daibutsuden, es el edificio de madera más grande del mundo y alberga el Daibutsu: un Buda de bronce sentado de más de 15 metros de altura que pesa unas 500 toneladas.

La sala actual es una reconstrucción del siglo XVIII y mide solo dos tercios del edificio original. Aun así, su escala resulta aplastante al acceder por la puerta principal, la Nandaimon, flanqueada por dos estatuas de guardianes de 8 metros talladas en madera.

Dentro, uno de los pilares tiene un agujero a ras del suelo cuyo diámetro coincide exactamente con el de una de las fosas nasales del Daibutsu. La tradición dice que quien logra pasar por él alcanza la iluminación, así que las colas para intentarlo suelen ser largas.

Precio: 3,75 USD para adultos.


Santuario Kasuga Taisha

Fundado en el 768, este santuario es el más importante de Nara y uno de los tres grandes de Japón. Sus edificios de madera pintados de bermellón contrastan con el bosque primitivo de Kasugayama que los rodea, que lleva más de 1.200 años sin intervención humana.

Lo más llamativo de Kasuga Taisha son sus más de 3.000 linternas: unas 2.000 de piedra bordean el camino de acceso y otras 1.000 de bronce cuelgan del interior de los corredores. Dos veces al año, durante el festival Mantoro de febrero y de agosto, todas se encienden a la vez y crean una de las imágenes más espectaculares de la cultura japonesa.


Templo Kofukuji y su pagoda

El Kofukuji es el templo familiar del clan Fujiwara, la familia aristocrática más poderosa del Japón clásico. Su pagoda de cinco pisos sigue en el mismo lugar desde el siglo VIII, aunque se ha reconstruido varias veces (la actual data de 1426); con casi 50 metros de altura, es la segunda más alta de Japón.

El Museo del Tesoro Nacional del Kofukuji guarda una de las colecciones de escultura budista más importantes del país, con la famosa estatua de Ashura, un guerrero de tres rostros y seis brazos que representa los tres estados del karma.


La casa de té Mizuya Chaya

A orillas del estanque de Sagi, cerca del pabellón Ukimido, esta casa de té sirve udon, kakigori y platos sencillos en un entorno ajardinado. Es uno de los mejores lugares del parque para descansar a media mañana mientras los ciervos pastan junto al agua.


El bosque primitivo de Kasuga y el monte Wakakusa

El bosque de Kasuga, declarado Patrimonio Natural por la UNESCO, es un espacio de más de 250 hectáreas que no se puede visitar libremente, salvo por el camino que lleva al santuario Kasuga Taisha. Acceder al santuario entre sus cedros y cipreses centenarios produce una sensación muy distinta a la de cualquier otro recinto religioso del país.

El monte Wakakusa, un montículo herboso de 342 metros a las afueras del parque, se sube en unos veinte minutos y ofrece vistas panorámicas de la ciudad de Nara. En enero, se quema la hierba seca de toda su ladera durante el festival Wakakusa Yamayaki, uno de los más espectaculares del año en la región de Kansai.


Festivales destacados

Wakakusa Yamayaki (tercer sábado de enero): quema controlada del pasto del monte Wakakusa, con fuegos artificiales preliminares.

Setsubun Mantoro (3-4 de febrero): todas las linternas de Kasuga Taisha se encienden.

Shunie/Omizutori (1-14 de marzo): el festival más antiguo de Japón, con procesiones de antorchas en Todaiji.

Nara Toka-e (agosto): miles de linternas de papel iluminan el parque durante diez días.

Daimonji Okuribi (16 de agosto): grandes hogueras en forma de kanji en el monte Wakakusa.


Dónde comer cerca del parque

La calle Higashimuki, que conecta las dos estaciones de tren con el parque, concentra varios restaurantes y cafés. La tienda Nakatanidou, a la entrada de la calle principal, es famosa por sus mochi de ajenjo (kusamochi) elaborados a la vista: dos personas golpean la masa rítmicamente en un mortero de piedra y los clientes se llevan los mochis recién hechos.


Cómo llegar

Desde Kioto: el tren Kintetsu Nara Line sale de la estación de Kintetsu-Kyoto y llega a Kintetsu-Nara en unos 35-45 minutos. También hay trenes JR hasta la estación de Nara, algo más alejada del parque.

Desde Osaka: el tren Kintetsu desde Namba o Tsuruhashi llega a Nara en 40-50 minutos.


Dónde alojarse

El hotel Miroku Nara by The Share Hotels, al sur del parque, tiene una particularidad: los ciervos entran habitualmente en sus jardines.


Consejos finales

Llega temprano. Entre las siete y las nueve de la mañana, el parque tiene una atmósfera completamente distinta a la del mediodía: los ciervos están más activos y hay mucha menos gente. Y si llevas galletas senbei, no las saques hasta que estés dispuesto a repartirlas, porque los ciervos huelen el papel y pueden ponerse insistentes.

Destinos Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura