Moneda
En Japonizados cobramos en dólares (USD). En otras monedas, el precio es solo una estimación.
Santuario Kawagoe Kumano: rituales y reflexología en Saitama
En este artículo
Kawagoe, conocida como la Pequeña Edo por sus almacenes de azulejos negros del período Tokugawa, esconde un santuario que combina la espiritualidad sintoísta con prácticas de bienestar físico de una forma poco habitual. El santuario Kawagoe Kumano es un destino que los habitantes de la prefectura de Saitama conocen bien, pero que los visitantes de Tokio rara vez encuentran en las guías convencionales.
Resumen rápido
- Ubicación: Kawagoe, prefectura de Saitama
- Acceso: de 7 a 12 minutos a pie desde la estación Hondamachi (Tobu Tojo) o Honda-cho
- Cómo llegar desde Tokio: línea Tobu Tojo desde Ikebukuro, 30 minutos
- Entrada: gratuita (consultas de quiromancia: 9,37 USD)
- Mejor combinación: unirlo a la visita del barrio histórico Kurazukuri de Kawagoe
Historia y origen
El santuario Kumano de Kawagoe se estableció en 1590, durante los años de guerras civiles que precedieron a la unificación de Japón bajo Tokugawa Ieyasu. Originalmente formaba parte del complejo del templo budista Rengen-ji, pero tras la separación obligatoria de las instituciones budistas y sintoístas que decretó el gobierno Meiji en 1868, pasó a ser un santuario independiente.
Mantiene vínculos espirituales con el gran santuario Kumano Hongu Taisha, en la península de Kii (Wakayama), uno de los tres grandes santuarios del complejo Kumano declarado Patrimonio de la Humanidad. Esta conexión le aporta un peso simbólico mayor del que cabría esperar por su tamaño físico.
El camino de reflexología
Entre los dos primeros torii del recinto hay un elemento que no se ve en otros santuarios con tanta prominencia: un sendero de reflexología de varios metros construido con piedras de distintos tamaños y formas irregulares. Los visitantes deben descalzarse y recorrerlo con los pies desnudos o con calcetines finos.
La lógica de este sendero combina la tradición del shiatsu —la estimulación de puntos de presión en la planta del pie— con la idea de que la circulación y el bienestar físico son condiciones para la salud espiritual. El recorrido es completamente opcional, pero muchos visitantes lo hacen con gesto concentrado, igual que afrontan las pruebas rituales de otros santuarios.
El hall principal y sus rituales
Okuman-sama
El santuario principal aloja a Okuman-sama, una deidad vinculada a la fortuna y el matrimonio. Los devotos pasan a través de una chinowa, una corona de paja ritual que simboliza la purificación y el tránsito hacia un estado renovado. En los festivales de agosto, la chinowa se instala a la entrada del sendero central.
El estanque Takara-ike
El estanque del tesoro es un pequeño estanque donde los visitantes lavan monedas antes de las peticiones relacionadas con el dinero. La idea es que el agua sagrada del santuario activa el poder económico de las monedas. Es una práctica extendida en varios santuarios japoneses con deidades de la fortuna.
El jardín Musubi no Niwa
El jardín de las conexiones espirituales es el espacio más elaborado del santuario. El término musubi se refiere tanto a los lazos entre personas como a la energía creativa primordial del universo sintoísta.
Dentro del jardín, los visitantes siguen un recorrido con elementos específicos:
- Las esferas de cristal: dos orbes que representan dos tipos de gratitud y conexión. Se colocan las manos sobre ellos para canalizar la energía del Yatagarasu, el cuervo de tres patas asociado al dios del santuario.
- La separación de caminos: hombres y mujeres siguen recorridos distintos, conforme a una convención ritual tradicional.
- Las estatuas de serpiente blanca: acariciar las serpientes blancas (de material sintético) se asocia con peticiones específicas según la parte que se toque.
Las actividades de fortuna
El santuario ofrece varias actividades participativas:
- Anillo mágico: en el interior del santuario hay una estructura con aros a distintas alturas. Lanzar los aros hacia los postes corresponde a distintas categorías de deseos: amor, salud, dinero. No hay un precio fijo; se dejan donaciones voluntarias.
- Consultas de quiromancia: los días de mayor afluencia, el santuario ofrece lecturas de la mano a cargo de sacerdotes o practicantes asociados, con una tarifa aproximada de 9,37 USD. Es algo inusual en un contexto sintoísta y lo acerca a ciertas tradiciones del nuevo sincretismo religioso japonés.
Los festivales
- 15 de abril: festival de primavera.
- 15 de octubre: festival de otoño.
- 3 de diciembre: Tori-no-Ichi, el mercado de fin de año con los tradicionales rastrillos de la suerte (kumade).
- Tercer domingo de cada mes: mercado de Benten-sama, con pequeños puestos artesanales.
Kawagoe: más que el santuario
La visita al Kawagoe Kumano cobra todo su sentido dentro de un día completo en Kawagoe. El barrio histórico Kurazukuri, con sus almacenes de azulejo negro del período Edo y la torre del campanario Toki no Kane, está a 15 minutos a pie. La combinación es una de las mejores excursiones de día completo desde Tokio para quien busca escapar del entorno metropolitano.
Kawagoe tiene además una tradición de dulces concentrada en la calle Kashiya Yokocho, el callejón de los dulces, con tiendas que llevan décadas vendiendo caramelos y golosinas de estilo Meiji y Taisho.
Consejos finales
- Lleva calcetines para el sendero de reflexología: los pies descalzos sobre las piedras irregulares resultan incómodos para quien no está acostumbrado.
- El santuario es más interesante en días de festival que en días normales; comprueba el calendario antes de planificar la visita.
- Kawagoe está a solo 30 minutos de Ikebukuro por la línea Tobu, sin necesidad de JR Pass.
- La tienda del santuario vende goshuin (sello del santuario), uno de los diseños más cuidados de los santuarios de Saitama.