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Santuario Sakurayama Hachimangu de Takayama
En este artículo
Takayama es, para muchos viajeros, la ciudad japonesa más elegante de la región de los Alpes. Sus calles de sake, sus casas de madera conservadas del período Edo y su posición entre montañas la convierten en una de las visitas más gratificantes del centro de Japón. En las faldas del monte Sakurayama, presidiendo el barrio norte de la ciudad, el santuario Sakurayama Hachimangu lleva más de quince siglos siendo su eje espiritual.
Resumen rápido
- Ubicación: ladera del monte Sakurayama, barrio norte de Takayama
- Acceso: 25 minutos a pie desde la estación de Takayama; autobuses F00 y F01
- Horario del recinto: abierto todo el día; edificios principales hasta las 17:00
- Museo Yatai Kaikan: de 9:00 a 17:00 (hasta las 16:30 de noviembre a marzo)
- Entrada al museo: 6,24 USD adultos
- Festival Hachiman Matsuri: 9 y 10 de octubre
Historia y leyenda
Los orígenes del Sakurayama Hachimangu se pierden en la frontera entre la historia y la mitología. La leyenda del santuario sitúa su fundación en el reinado del Emperador Nintoku (siglos IV-V, según el Kojiki). Un enviado imperial, Takefurukuma-no-mikoto, fue mandado a la provincia de Hida para someter a Ryomen Sukuna, un ser de dos caras y cuatro brazos que aterrorizaba la región. Antes de la batalla, Takefurukuma rezó al dios Hachiman en busca de apoyo divino. Tras vencer, estableció el santuario como acto de gratitud y como protección permanente de la comarca.
La historia documentada más sólida arranca en 1683, cuando el señor feudal Kanamori Yoritsugu designó oficialmente al santuario como tutelar de la mitad norte de Takayama. El título implica que el santuario es el responsable espiritual de todos los habitantes del área y que sus festivales son los festivales de la comunidad entera, no solo de los devotos.
Las deidades del recinto principal
Hachiman, el dios del arco y la guerra que da nombre al santuario, es la divinidad principal. Es una de las más extendidas del panteón sintoísta: hay más de 25.000 santuarios dedicados a Hachiman en Japón. En el contexto del Japón feudal, recibir su protección era una necesidad para cualquier comunidad que enviara hombres a combatir.
Los santuarios secundarios del recinto componen toda una galería del panteón sintoísta:
- Tenman Shrine: dedicado a Sugawara no Michizane, el dios de los estudiantes y la literatura
- Kotohira Shrine: vinculado al comercio y la buena fortuna, con conexión al gran santuario Kotohira de Shikoku
- Inari Shrine: representado por las omnipresentes estatuas de zorros, dios de la cosecha y los negocios
- Teruzen Shrine: vinculado a las artes escénicas, especialmente relevante en el contexto de los festivales con música y danza
El Yatai Kaikan: el museo de las carrozas
El elemento que convierte al Sakurayama Hachimangu en un destino para cualquier visitante de Takayama, sin importar su interés por la religión, es el museo Yatai Kaikan. Este edificio moderno alberga cuatro de las doce carrozas históricas del festival de otoño Hachiman Matsuri, y va rotando periódicamente las piezas expuestas.
Las yatai de Takayama son obras maestras de la artesanía del período Edo. Cada carroza tardaba años en construirse y exigía la contribución de los mejores artesanos de la región: carpinteros de precisión, lacadores, bordadores, metalistas y constructores de los autómatas (karakuri ningyo) que se activan durante el festival.
Los detalles que solo se ven de cerca
Las carrozas en exposición permiten apreciar elementos que resultan invisibles desde la distancia de la procesión:
- Los trabajos de lacado en capas sucesivas, que dan a la madera su profundidad de color
- Los bordados en hilo de oro y seda sobre los paneles decorativos
- Las figuras articuladas de los autómatas, que ejecutan secuencias de movimiento accionadas por mecanismos de cuerda durante el festival
- Los herrajes de bronce repujado con motivos de flores, dragones y aves míticas
El Hachiman Matsuri y el Sanno Matsuri de primavera de Takayama fueron declarados conjuntamente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016, un reconocimiento que llegó décadas después de que los estudiosos del arte advirtieran la excepcionalidad de las carrozas.
El festival Hachiman Matsuri
El festival de otoño del santuario se celebra el 9 y 10 de octubre. Las doce carrozas principales se congregan ante el santuario y desfilan por las calles empedradas del barrio norte de Takayama. La noche del 9 de octubre, con las linternas encendidas y la música del festival sonando entre las casas de madera, es uno de los momentos más memorables del calendario cultural del centro de Japón.
El número de visitantes durante el festival supera con creces la capacidad habitual del barrio. Reservar alojamiento con meses de antelación es indispensable para quien quiera estar presente: muchos hoteles de Takayama y Hida-Furukawa se agotan entre seis y doce meses antes de las fechas del festival.
Cómo llegar a Takayama
Takayama está en la prefectura de Gifu, en los Alpes japoneses. Estas son las opciones principales desde las grandes ciudades:
- Desde Nagoya: tren limitado expreso Hida (JR), unas 2 horas y 20 minutos; cubierto por el JR Pass
- Desde Osaka/Kioto: Shinkansen a Nagoya y correspondencia con el Hida; unas 4 horas en total
- Desde Tokio: Shinkansen a Nagoya y correspondencia con el Hida; unas 4 horas y 30 minutos en total
También es posible el acceso en autobús de largo recorrido desde Matsumoto (2 horas), que atraviesa algunos paisajes espectaculares de los Alpes.
Consejos finales
- El barrio norte (Higashiyama), donde está el santuario, es el menos turístico de Takayama; combinarlo con un paseo por el Higashiyama Teramachi (circuito de templos) compone una mañana completa.
- El museo Yatai Kaikan vale siempre los 6,24 USD de la entrada; como las carrozas en exposición rotan, una segunda visita puede mostrar piezas no vistas.
- Para el festival de octubre, lo ideal es llegar el día 9 por la tarde y quedarse a dormir para ver la procesión nocturna; el día 10 es igualmente festivo, con las carrozas a la luz del día.
- El sake artesanal de las bodegas del barrio de Sanmachi Suji es el mejor maridaje posible para rematar la visita al santuario.