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Templo Engyoji en el Monte Shosha de Himeji

En las afueras de Himeji, en la cima del monte Shosha, hay un complejo monástico con mil años de historia que es, además, uno de los escenarios donde se rodó El último Samurai (2003). Pero el Shoshazan Engyoji merece mucho más que la mención cinematográfica: es un recorrido por pabellones de madera medievales entre cedros centenarios, con un Buddha del siglo X en el hall principal y una llama que lleva encendida más de mil años en el santuario interior.

Resumen rápido

  • Fundado en 966 por el monje Shoku; alcanzó su reconocimiento en el período Kamakura.
  • Acceso en teleférico desde el pie del monte (4 minutos, sale cada 15 minutos desde las 8:30).
  • El recinto se divide en tres zonas: acceso, plaza central y santuario interior.
  • El hall Maniden tiene un gran balcón con vistas al bosque.
  • El cedro milenario mide 35 metros y tiene 8,4 metros de circunferencia.
  • Mejor época: el otoño para el momiji, hacia principios de noviembre.

Historia y leyenda fundacional

El Engyoji fue fundado en 966 por el monje Shoku (Shokunin Shonin), un devoto del Tendai que buscaba un lugar apartado para la práctica espiritual. Según la tradición del templo, Shoku tuvo una visión de la deidad guardiana Kibune Myojin, que le señaló el monte Shosha como emplazamiento. Durante la subida encontró un jabalí que se transformó en un caballo blanco con silla —de ahí el nombre del monte, ya que “Shosha” puede relacionarse con “silla de caballo”— y más adelante se topó con un ogro que, al ser conjurado, se convirtió en el dios protector Bishamonten.

Un noble cortesano llamado Fujiwara Issendo, al contemplar las obras de Shoku, tuvo la visión del Kannon de los mil brazos y financió la construcción del hall principal.

En el período Kamakura, el templo alcanzó una influencia notable con el respaldo del clan Honda. Durante el período Edo fue reconstruido varias veces, y la mayoría de los edificios que se ven hoy datan de la reconstrucción de los siglos XVI y XVII.

Las tres zonas del recinto

Zona de acceso: el camino hacia la plaza central

Desde la llegada del teleférico, en la cima, un camino forestal conduce a la plaza central. Vale la pena hacer este recorrido a pie: hay más que ver que tomando el shuttle.

  • Campana de bronce del período Kamakura: una de las piezas más antiguas del recinto. Su sonido característico se ha usado durante siglos para marcar los horarios del monasterio.
  • 33 estatuas réplica del peregrinaje Kannon de Saigoku: el templo es la parada número 27 del peregrinaje Saigoku Kannon, el equivalente japonés del Camino de Santiago, pero dedicado al Kannon. Las 33 réplicas condensan el circuito completo en un solo recorrido.
  • Puerta Niomon: construida en 1665, con estatuas de protectores Nio de gran tamaño.
  • Puente Yuya: un puente de principios del siglo XVII que marca la restauración del templo, símbolo de la renovación del recinto tras siglos de abandono.
  • Casa de té Hazuki: un pequeño establecimiento donde se sirven fideos udon, oden (guisos) y té matcha. Es uno de los pocos puntos de restauración dentro del recinto.

Zona central: las tres salas (Mitsu-no-do)

Las tres estructuras principales del Engyoji están dispuestas en forma de U alrededor de la plaza central.

  • Daikodo (Gran Sala de Conferencias, 986): el edificio original del fundador, reconstruido varias veces. Alberga la trinidad Shaka Sanzo y se usa para las enseñanzas budistas.
  • Jikido (Refectorio, siglo XV): el antiguo comedor de los monjes, hoy convertido en pequeño museo. Desde el segundo piso hay vistas de la plaza.
  • Jogyodo (siglos XIV-XV): contiene una estatua de Amitabha y se usa para la práctica del Jogyo-zanmai, la meditación en movimiento circular.

En el centro de la plaza está el elemento más fotografiado, el Maniden, el hall principal. Originalmente de 970 y reconstruido en 1933, es la estructura dominante del recinto: un gran hall con un balcón que mira hacia el paisaje del bosque. Dentro se venera el Roppi Nyoirin Kannon, una diosa de seis brazos con corona y un pequeño Buda en la frente; el nombre “Roppi” alude a los seis poderes sobrenaturales de este Kannon.

El estilo del tejado, Mitsu-mune-zukuri, con tres caballetes superpuestos, da al conjunto un perfil arquitectónico inusual.

Zona interior: los santuarios más sagrados

A unos 700 escalones de madera más arriba se encuentra la parte más recóndita del recinto.

  • Kaizando: el santuario del fundador. Aquí arde la llama eterna que, según la tradición, no se ha apagado en más de mil años. Es el lugar más sagrado del templo.
  • Santuarios Gohodo: dos estructuras gemelas dedicadas a los guardianes Ototen y Wakaten, que según la leyenda descendieron sobre las rocas sagradas (Gohoseki) en el momento de la fundación del templo.
  • Fudodo: hall dedicado a Fudo Myo’o, el rey de la sabiduría, de expresión feroz y espada flamígera.
  • Haiden: sala de oración de 1589, asociada por la tradición con el legendario monje guerrero Benkei.

El cedro milenario

En el camino hacia la zona interior crece uno de los árboles más imponentes del recinto: un cedro de más de 700 años que mide 35 metros de altura y tiene un tronco de 8,4 metros de circunferencia. No está solo: a su lado hay una estatua del Gran Buda (Daibutsu), y el árbol forma parte de un conjunto vegetal y escultórico que enmarca el camino de subida.

El último Samurai

El rodaje de la película de Edward Zwick (2003) usó varios escenarios japoneses, y el Engyoji fue uno de ellos: el templo Jujiin del recinto sirvió como zona de descanso de Tom Cruise. Los fans de la película reconocerán algunos de los ángulos del complejo.

Cómo llegar

Desde la estación de Himeji: toma el autobús Shinki número 8 en dirección al teleférico Shoshazan (unos 30 minutos). El trayecto pasa por el pie del monte y llega a la estación inferior del teleférico.

El teleférico: funciona desde las 8:30, con salidas cada 15 minutos. La subida dura 4 minutos. Es posible caminar el mismo trayecto, pero el camino forestal lleva unos 40 minutos y es bastante inclinado.

Desde la cima del teleférico: puedes caminar los 20-30 minutos hasta el Maniden o tomar el shuttle, que opera en el mismo horario del teleférico.

Consejos finales

  • El recorrido a pie completo (desde la cima del teleférico hasta el Kaizando y de vuelta) lleva entre 2 y 3 horas. Lleva calzado cómodo: el camino incluye terreno irregular y los 700 escalones interiores.
  • Las ceremonias budistas se celebran con regularidad en el Maniden y el Kaizando. Si coincides con una, observa desde fuera sin interrumpir.
  • El otoño convierte el monte Shosha en una explosión de rojo y naranja. La temporada de momiji aquí suele llegar una o dos semanas después que en el centro de Himeji.
  • Combina la visita con el Castillo de Himeji: ambos están en la misma ciudad y pueden cubrirse en un mismo día con algo de organización. El castillo es mejor por la mañana (antes de las aglomeraciones) y el monte Shosha por la tarde.
  • El Engyoji es uno de los templos menos masificados de la región de Kansai, lo que hace la experiencia especialmente tranquila incluso en temporada alta.
Destinos Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura