Hazte Premium

Templo Muroji de Nara: el Koyasan de las mujeres

Cuando el Monte Koya cerró sus puertas a las mujeres durante siglos, ya existía en las montañas de Nara un templo que las recibía sin restricciones. El Muroji se ganó así el sobrenombre de “Koyasan de las mujeres” y sigue siendo hoy un destino de peregrinación femenina desde todo Japón. Pero más allá de esa distinción histórica, el Muroji es también el hogar de la pagoda al aire libre más pequeña de Japón y de una de las imágenes de Kannon más veneradas del budismo esotérico. Todo ello en un entorno de montaña cubierto de cedros, rododendros y musgo que cambia por completo con cada estación.

Resumen rápido

  • El templo recibió el sobrenombre de “Koyasan de las mujeres” por admitirlas cuando el Monte Koya no lo hacía
  • La pagoda de cinco plantas (siglo IX) mide solo 16,10 metros: la más pequeña al aire libre de Japón
  • El Hondo alberga una de las tres grandes manifestaciones de Nyoirin Kannon del país
  • No es accesible en silla de ruedas; el recorrido incluye numerosas escaleras de piedra empinadas
  • Horario: 8:30-17:00 (hasta 16:00 de diciembre a marzo)
  • Acceso desde Nara, Kioto u Osaka en unos 90 minutos combinando tren y autobús

Por qué las mujeres venían aquí

El Monte Koya (Wakayama), sede central del budismo Shingon de Japón, estuvo cerrado a las mujeres hasta 1905. Esta restricción era común en muchos lugares sagrados de la montaña japonesa medieval. El Muroji, pese a pertenecer también a la tradición del budismo esotérico Shingon, nunca la aplicó.

El resultado fue que, durante siglos, las mujeres que querían realizar prácticas budistas en un entorno montañoso sagrado y recibir las enseñanzas esotéricas tenían en el Muroji su única opción. La tradición se mantuvo, y la identificación del templo con la práctica espiritual femenina persiste hoy.

Historia

El Muroji se remonta al final del período Nara (710-794). La tradición cuenta que cinco monjes ilustres oraron aquí por la recuperación del Príncipe Yamabe, aquejado de una grave enfermedad. El príncipe sanó, se convirtió en el Emperador Kammu y, en agradecimiento, ordenó construir el templo.

El emplazamiento ya tenía una carga sagrada previa: la cueva cercana se veneraba como morada del dios del agua Zennyo Ryuo, y el bosque de cedros del monte Muro era considerado un espacio de poder natural por las tradiciones locales prebudistas.

Durante los períodos Heian y Kamakura, el Muroji fue un importante centro de formación de sacerdotes, tanto Shingon como Tendai. Las kanjo (ceremonias de iniciación esotérica Shingon) que aún hoy se celebran aquí son las más importantes de esta escuela.

El recorrido por el templo

El acceso al Muroji empieza en el pueblo de Muro, a orillas del río del mismo nombre. Un puente arqueado de color bermellón cruza el río hasta la primera parada: los restaurantes y casas de té del pueblo, entre los que destaca el Hashimotoya, especializado en cocina vegetariana budista con vistas al río.

El puente Taiko

El puente arqueado de color bermellón es la primera imagen del recinto y uno de los elementos más fotografiados del templo, especialmente en primavera con los cerezos al fondo.

La puerta Niomon

Una puerta bermellón con los dos protectores Nio en posición de guardia. La estructura actual se reconstruyó en 1965, después de que la original ardiera a principios del siglo XVIII.

La fuente Temizuya con dragón y el santuario Benzaiten

El dragón que preside la fuente de abluciones está en consonancia con el dios del agua que, según la tradición, habita la cueva sagrada del monte. El santuario Benzaiten, dedicado a la diosa de la música y la fortuna, data del período Muromachi.

La cuesta Yoroizaka

Una escalera empinada flanqueada de rododendros (en flor entre abril y mayo) sube hasta el Kondo. El nombre “yoroizaka” (“cuesta de la armadura”) alude a la semejanza del tejado del Kondo con las escamas de una armadura de samurái.

El Kondo (hall principal)

Una estructura de ciprés del período Heian temprano. Alberga una de las imágenes más veneradas del templo: el Shaka Nyorai (Buda histórico) del período Heian, tallado en un solo bloque de torreya japonesa con el característico manto carmesí del “estilo Muroji”. El halo reúne siete Budas sentados y diseños florales ornamentados.

No está permitido fotografiar el interior.

El Mirokudo

Un hall cuadrado con la imagen de Maitreya (el Buda del futuro), tallada a finales del período Nara en un solo bloque de madera. El edificio fue trasladado desde el templo Kofukuji durante el período Muromachi.

El Hondo (hall principal)

Del año 1308. Alberga la imagen más valiosa del recinto: el Nyoirin Kannon del período Heian medio, una de las tres grandes manifestaciones de esta deidad en todo Japón. Nyoirin significa “la que cumple los deseos”. La imagen está tallada en un bloque de madera de torreya.

El Hondo es también escenario de las kanjo, las ceremonias de iniciación más importantes del budismo Shingon, que se celebran cada año.

La pagoda de cinco plantas

La joya arquitectónica del Muroji. Construida a principios del período Heian (siglos VIII-IX), mide 16,10 metros de altura, lo que la convierte en la pagoda al aire libre más pequeña de Japón y en la segunda más antigua. Su cubierta de corteza de ciprés tiene aleros desproporcionadamente anchos para el tamaño de la estructura, un rasgo que le da un perfil visual muy característico.

En 1998, un tifón la dañó gravemente. Las donaciones llegadas de todo el mundo —muchas de ellas de fuera de Japón— financiaron una restauración completa que concluyó en 2001 y reforzó el vínculo emocional entre el templo y sus visitantes.

El Okunoin (santuario interior)

Más de 700 escalones de madera suben hasta el corazón espiritual del recinto. El Miedo alberga una estatua del Kobo Daishi, y el sendero entre escaleras atraviesa uno de los bosques más densos y silenciosos del templo.

Cómo llegar

El Muroji está en un valle montañoso al que se llega combinando varios transportes:

Desde Nara:

  1. Tren Man-yo Mahorobe (línea local JR) hasta Sakurai Station (28 min, cubierto por el JR Pass).
  2. Kintetsu Osaka Line hasta Muroguchi-Ono Station (17 min, no cubierto por el JR Pass).
  3. Bus Nara Kotsu número 44 hasta el final del recorrido (15 min).

Desde Kioto:

Kintetsu Limited Express desde Kintetsu-Kyoto (se convierte en el tren de Osaka en Nabari) hasta Muroguchi-Ono (1 hora 27 min). Después, bus 44 hasta el templo.

Desde Osaka (Tsuruhashi):

Kintetsu Osaka hasta Muroguchi-Ono (59 min). Después, bus 44.

Nota: las líneas Kintetsu no están cubiertas por el JR Pass.

Las estaciones del jardín

  • Primavera (abril-mayo): rododendros en flor en la cuesta Yoroizaka. Una transformación visual completa del recinto.
  • Verano (junio-agosto): el verde profundo de los cedros.
  • Otoño (octubre-noviembre): los arces (momiji) crean contrastes de rojo y naranja entre los cedros.
  • Invierno: nieve ocasional, especialmente fotogénica sobre la pagoda.

Consejos finales

  • El Muroji no es accesible en silla de ruedas ni para personas con dificultad de movimiento: las escaleras empinadas son parte integral del recorrido.
  • Combínalo con la visita al Murou Art Forest (también en el municipio de Uda), un parque de escultura contemporánea en plena naturaleza a pocos kilómetros del templo.
  • Los horarios de los autobuses son limitados. Consúltalos antes de salir para no quedarte esperando en el pueblo.
  • La fotografía del interior de los halls está prohibida. El exterior del recinto y el jardín se pueden fotografiar libremente.
  • El sello goshuin del Muroji tiene un diseño especialmente apreciado entre los coleccionistas de sellos de templos japoneses.
Destinos Por Japonizados 23 de mayo de 2026 10 min de lectura